El AC Milan sufrió una de las derrotas más impactantes de su temporada en la Serie A el sábado por la noche, al caer 0-1 ante el Parma en un San Siro que quedó sumido en la incredulidad durante la jornada 26 del campeonato italiano. El defensor Mariano Troilo anotó el único gol del encuentro con un cabezazo en el minuto 80, hundiendo a los Rossoneri en una crisis de resultados que amenaza seriamente sus aspiraciones al Scudetto. El resultado es tanto más sorprendente cuanto que el Milan ejerció un dominio aplastante durante los noventa minutos de juego.
Desde el pitido inicial, el equipo de Stefano Pioli tomó el control absoluto del partido. Con un 67 por ciento de posesión, el Milan acorraló al Parma en su propia mitad del campo y generó un aluvión de ocasiones de gol. Los anfitriones dispararon 25 veces a lo largo de la noche, con 17 de esos remates ejecutados desde el interior del área, pero solo seis lograron poner a prueba al portero del Parma. Esta falta de eficacia ante la portería rival se ha convertido en un problema crónico que lastra las aspiraciones del conjunto milanés.
El Parma, por su parte, llegó a San Siro con un plan defensivo perfectamente diseñado por su entrenador Fabio Pecchia. El equipo visitante se dedicó a absorber la presión del Milan con una disciplina táctica ejemplar, apostando por los contraataques como única vía ofensiva. Con apenas nueve remates en todo el partido y solo tres a puerta, los parmesanos demostraron que la eficacia puede ser más decisiva que la posesión en el fútbol moderno.
El momento decisivo llegó en el minuto 80 a través de un córner aparentemente inofensivo. Emanuele Valeri lanzó el saque desde la banda izquierda con precisión milimétrica, y Troilo se elevó por encima de su marcador para conectar un cabezazo inapelable desde el lado izquierdo del área pequeña. El balón superó a Mike Maignan antes de que el guardameta francés pudiera reaccionar. El árbitro anuló inicialmente el tanto por una supuesta falta sobre Maignan, pero tras una prolongada revisión del VAR, la decisión se revirtió y el gol fue concedido, desatando la euforia entre los aficionados del Parma presentes en las gradas.
Las estadísticas del encuentro reflejan un dominio absoluto del Milan que hace incomprensible el marcador final. Más allá de los 25 disparos y el 67 por ciento de posesión, los Rossoneri encadenaron combinaciones, centros y jugadas de peligro sin encontrar jamás el camino hacia la red. Cada remate parecía desviado, cada oportunidad desperdiciada, en una noche donde la imprecisión y la mala fortuna se aliaron para fabricar un resultado inverosímil.
Para el Parma, esta victoria en San Siro constituye uno de los resultados más memorables de su campaña y un espaldarazo enorme en su lucha por la permanencia. Troilo, héroe inesperado de la velada, encarna la solidez y la disciplina que Pecchia ha sabido inculcar en su plantilla. Los tres puntos cosechados en el templo del fútbol milanés tendrán un valor incalculable de cara al tramo final de la temporada.
Para el AC Milan, las consecuencias de esta derrota son devastadoras. Perder puntos en casa frente a un rival de la parte baja de la clasificación supone un fracaso difícil de digerir cuando la carrera por el título se encuentra tan reñida. La incapacidad del equipo para convertir su dominio en goles será analizada con lupa en los próximos días, y el técnico Pioli deberá encontrar soluciones urgentes para recuperar la eficacia perdida. El sueño del Scudetto no se ha desvanecido por completo, pero tras una noche como esta, se tambalea de forma alarmante.
Comentarios