Anthony Edwards entregó una actuación magistral en Nochebuena, anotando 38 puntos para llevar a los Minnesota Timberwolves a una convincente victoria 115-104 sobre los New York Knicks, arruinando lo que debía ser un triunfal regreso a casa para su ex compañero Karl-Anthony Towns.
Towns ofreció un espectáculo para la multitud del Madison Square Garden, registrando impresionantes 40 puntos y 13 rebotes en su primer partido en Minneapolis como visitante. El emotivo regreso vio al pívot recibir una cálida ovación de los fanáticos que lo vieron convertirse en All-Star durante sus nueve temporadas con la franquicia.
Sin embargo, Edwards tenía otros planes. El dinámico escolta tomó el control en la segunda mitad, atacando el aro sin descanso y anotando tiros cruciales para sellar la victoria. Su actuación demostró por qué es considerado una de las jóvenes estrellas más brillantes de la liga.
El enfrentamiento entre los ex compañeros añadió intriga adicional a un partido ya de por sí atractivo. Towns fue traspasado a los Knicks en la temporada baja, y esta fue su primera oportunidad de enfrentar a su antiguo equipo y al jugador que se ha convertido en la cara indiscutible de la franquicia Timberwolves.
La victoria de los Wolves los mantiene firmemente en la carrera por los playoffs de la Conferencia Oeste, mientras los Knicks buscarán reagruparse.
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