Volver al inicio Las mariposas reutilizan los mismos genes durante 120 millones de años mientras SPHEREx cartografía hielo cósmico Ciencia

Las mariposas reutilizan los mismos genes durante 120 millones de años mientras SPHEREx cartografía hielo cósmico

Publicado el 5 de mayo de 2026 696 vistas

Un estudio revolucionario publicado esta semana revela que la evolución podría ser mucho más predecible de lo que los científicos creían anteriormente. Los investigadores han descubierto que especies distantes de mariposas y polillas han reutilizado independientemente el mismo par de genes para generar patrones en sus alas durante más de 120 millones de años. Este hallazgo extraordinario sugiere que la selección natural recurre a un conjunto limitado de herramientas genéticas en lugar de inventar soluciones novedosas cada vez que los organismos enfrentan desafíos similares.

El descubrimiento desafía las suposiciones largamente sostenidas sobre la creatividad evolutiva. En lugar de producir innovaciones genéticas únicas sin fin, la naturaleza parece seguir un guión recurrente, desplegando la misma maquinaria molecular a través de linajes vastamente diferentes. Los dos genes identificados en el estudio han sido reclutados repetidamente por especies separadas por enormes períodos de tiempo evolutivo, señalando restricciones profundas sobre cómo se genera la diversidad biológica a nivel molecular.

Mientras tanto, la NASA ha anunciado resultados impresionantes de su misión SPHEREx, que ha cartografiado exitosamente el hielo de agua a través de vastas regiones de nuestra galaxia. El telescopio espacial confirmó que el agua, la molécula esencial para la vida tal como la conocemos, es mucho más abundante en el espacio interestelar de lo que muchos modelos predecían. Estas moléculas de agua congelada fueron detectadas en nubes moleculares densas donde nuevas estrellas y sistemas planetarios se están formando activamente.

En paleontología, los científicos han desenterrado mandíbulas retorcidas pertenecientes a un animal previamente desconocido que vivió hace aproximadamente 275 millones de años. La anatomía extraña de esta criatura no coincide con ninguna especie conocida de esa época, dejando a los investigadores desconcertados sobre su ubicación en el árbol de la vida. Los fósiles fueron recuperados de depósitos sedimentarios y exhiben una estructura espiral inusual que podría haber servido una función alimentaria especializada.

Los astrofísicos también han avanzado en la comprensión de las supernovas superluminosas, las explosiones estelares más brillantes jamás observadas. Un equipo de investigación identificó el mecanismo específico que desencadena estos eventos extraordinarios, que pueden superar el brillo de galaxias enteras durante períodos breves. Los hallazgos apuntan a un proceso que involucra magnetares de rápida rotación que inyectan energía enorme en los escombros en expansión de una estrella en colapso.

En el frente tecnológico, los ingenieros han desarrollado un nuevo tipo de dispositivo de memoria que podría resolver problemas persistentes de sobrecalentamiento y agotamiento de batería en los dispositivos electrónicos. El dispositivo opera utilizando un principio físico fundamentalmente diferente al de los chips de memoria convencionales, permitiéndole almacenar y recuperar datos mientras consume drásticamente menos energía. Si se escala exitosamente para producción comercial, esta innovación podría extender la duración de la batería en teléfonos inteligentes y portátiles.

En conjunto, estos descubrimientos ilustran cómo el progreso científico continúa remodelando nuestra comprensión de la biología, el espacio, la vida antigua, la física estelar y la tecnología informática. Desde los patrones predecibles de la evolución en la Tierra hasta la abundancia de agua en nebulosas distantes, el universo se revela a la vez más restringido y más generoso de lo que imaginábamos.

Fuentes: ScienceDaily, Science News, Nature, NASA

Comentarios