Wall Street vivió una sesión especialmente difícil el lunes, ya que el fuerte repunte de los precios del petróleo crudo sacudió a los inversores y arrastró al Dow Jones Industrial Average a una caída de 557 puntos, equivalente a un descenso del 1,13%, para cerrar en 48.941 puntos. El S&P 500 retrocedió un 0,41% hasta los 7.200 puntos, mientras que el Nasdaq Composite cedió un 0,19% hasta los 25.067 puntos. La liquidación se produjo después de que un incendio estallara en el centro de almacenamiento de petróleo de Fujairah en los Emiratos Árabes Unidos.
El crudo West Texas Intermediate subió un 4,39% para situarse en 106,42 dólares por barril, mientras que el Brent avanzó de manera aún más pronunciada, con un salto del 5,8% hasta alcanzar los 114,44 dólares. Esta escalada en los precios energéticos reavivó los temores sobre la inflación persistente y su posible impacto en el gasto de los consumidores y los márgenes empresariales.
Los precios de la gasolina en las estaciones de servicio ya han subido hasta un promedio nacional de 4,46 dólares por galón, y los analistas del sector sugieren que los 5 dólares están al alcance si las tensiones geopolíticas en la región del golfo Pérsico continúan intensificándose. Los sectores de transporte y aviación estuvieron entre los más castigados durante la jornada, con varias aerolíneas importantes registrando pérdidas superiores al tres por ciento.
A pesar de la fuerte caída, los observadores del mercado señalaron que la tendencia general sigue siendo constructiva. El S&P 500 registró su mejor rendimiento mensual desde noviembre de 2020 durante abril, con una ganancia aproximada del 10% y siete nuevos récords históricos establecidos a lo largo del mes. Los estrategas de Goldman Sachs indicaron que este retroceso representa una toma de beneficios normal tras un repunte excepcional.
Todas las miradas se dirigen ahora hacia Advanced Micro Devices, que publica sus resultados trimestrales tras el cierre de hoy. El consenso prevé un beneficio por acción de 1,29 dólares, lo que representaría un sólido incremento del 34,4% interanual. Las expectativas de ingresos se sitúan en 9.890 millones de dólares, un aumento del 33% respecto al año anterior, impulsado por la fuerte demanda de procesadores para centros de datos y aceleradores de inteligencia artificial.
El sector energético continúa siendo el protagonista destacado de esta temporada de resultados, con un crecimiento agregado del beneficio por acción de aproximadamente el 40% en comparación con el año previo. Esta fortaleza ha proporcionado un contrapeso a la debilidad en sectores sensibles a los tipos de interés, como el inmobiliario y los servicios públicos.
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