El Tribunal Superior de Hong Kong declaró el viernes culpables a los veteranos activistas Lee Cheuk-yan y Chow Hang-tung de incitar a la subversión bajo la ley de seguridad nacional impuesta por Pekín en 2020. La ya disuelta Alianza de Hong Kong en Apoyo de los Movimientos Democráticos Patrióticos de China, organizadora de las vigilias anuales de Tiananmén, también fue condenada, según Reuters, Associated Press y el Gobierno hongkonés.
Lee, de 69 años, y Chow, de 41, se habían declarado inocentes del cargo, que contempla una pena máxima de diez años de prisión. Un tercer antiguo dirigente de la Alianza, Albert Ho, se declaró culpable cuando comenzó el juicio en enero y también fue condenado. El tribunal aplazó el proceso hasta el próximo viernes para escuchar los argumentos de mitigación, informó el Gobierno, por lo que las penas se decidirán después.
Los tres jueces de seguridad nacional concluyeron que el histórico llamamiento de la Alianza a poner fin a la dictadura de un solo partido pretendía derrocar o socavar el liderazgo del Partido Comunista Chino definido en la Constitución. AP informó que los jueces consideraron la campaña y los mensajes públicos del grupo como un intento de animar a otros a subvertir el poder estatal. Los acusados sostuvieron que sus palabras eran expresión política protegida y no un plan para derrocar al Estado.
Durante tres décadas, la Alianza celebró en el parque Victoria una vigilia con velas para recordar a quienes murieron cuando las tropas chinas aplastaron las protestas estudiantiles de Pekín el 4 de junio de 1989. El acto reunía con frecuencia a decenas de miles de personas y era descrito como la única gran conmemoración pública de la represión en suelo chino. Las autoridades lo prohibieron desde 2020, inicialmente por restricciones de la pandemia, y la Alianza se disolvió en 2021 durante una investigación de seguridad nacional.
El jefe del Ejecutivo de Hong Kong, John Lee, celebró el fallo y afirmó que los acusados habían intentado fomentar hostilidad hacia el Gobierno central y el Partido Comunista. Su administración rechazó las críticas de que el proceso perjudicara los derechos y la independencia judicial. Los críticos de la ley sostienen, en cambio, que el caso muestra cómo las autoridades han reducido la expresión política y desmantelado un movimiento prodemocrático antes destacado.
El fallo figura entre los casos de seguridad nacional más observados de Hong Kong y amplía las consecuencias legales vinculadas al recuerdo público de Tiananmén. Los acusados esperan ahora la audiencia de mitigación y la sentencia, mientras la decisión probablemente intensificará el escrutinio internacional sobre el equilibrio entre las obligaciones de seguridad que reivindica Hong Kong y las libertades prometidas por su sistema jurídico separado.
Comentarios