Kenia confirmó el 6 de octubre su primer caso importado de enfermedad por el virus del Ébola Bundibugyo, después de que un ciudadano keniano procedente de la República Democrática del Congo muriera en Nairobi. El Ministerio de Salud indicó que las autoridades habían identificado a 28 contactos y buscaban a otras personas de su vuelo. La OMS anunció su apoyo a las medidas para impedir la propagación.
Según el ministerio, el paciente enfermó aproximadamente un mes antes y recibió atención en varios hospitales del Congo. Viajó por carretera a Kampala, Uganda, antes de volar a Nairobi el 3 de octubre. Fue trasladado al Nairobi Hospital y aislado. El Laboratorio Nacional de Referencia de Virología y el Instituto de Investigación Médica de Kenia confirmaron la infección de forma independiente.
El paciente murió la noche del 5 de octubre pese a los cuidados de apoyo, informó la OMS. Fue enterrado el 6 de octubre siguiendo protocolos de seguridad. El ministerio señaló que los 28 contactos identificados incluían a familiares y trabajadores sanitarios. Las autoridades también buscaban a 23 pasajeros y cuatro tripulantes del mismo vuelo y preparaban la cuarentena de las personas consideradas en riesgo.
Kenia mantenía una vigilancia reforzada desde el inicio del brote regional en mayo, según el ministerio. Hasta el 6 de octubre, las autoridades habían examinado a 652.584 viajeros y analizado 267 muestras en cinco laboratorios. Kenya News Agency informó de que el ministerio había formado a 4.971 trabajadores sanitarios en prevención y manejo del ébola y notificado el caso a la OMS conforme al Reglamento Sanitario Internacional.
La OMS explicó que la respuesta incluye investigar el caso, vigilar a los contactos, realizar controles en puntos de entrada de alto riesgo e informar al público. Se habían identificado y evaluado unidades de aislamiento en 27 condados de alto riesgo. La organización también había entregado unas 1.000 pruebas de ébola y 1.000 kits de protección individual a condados de alto riesgo para apoyar su preparación.
La enfermedad por el virus Bundibugyo se transmite por contacto directo con sangre o líquidos corporales infectados, o materiales contaminados, según la OMS. No hay vacunas ni tratamientos específicos autorizados, aunque se evalúan candidatos en ensayos clínicos. La OMS pidió detectar con rapidez cualquier nuevo caso y desaconsejó restringir los viajes o el comercio con el Congo, Uganda o Kenia con la información disponible.
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