El Mansfield Town de League One protagonizó una de las sorpresas de la cuarta ronda de la FA Cup al derrotar al Burnley de Premier League 2-1 en Turf Moor el sábado, alcanzando la quinta ronda de la competición por primera vez desde 1975. Rhys Oates igualó en el minuto 53 después de que Josh Laurent adelantara al Burnley, antes de que Louis Reed ejecutara un espectacular gol de falta en el minuto 80 para sellar una victoria histórica que será recordada como uno de los días más gloriosos en la historia del club.
Burnley parecía encaminado a una clasificación rutinaria cuando Laurent abrió el marcador en el minuto 21, rematando una jugada bien elaborada dentro del área de Mansfield. El equipo de Premier League dominó la posesión durante la primera media hora y parecía listo para ampliar su ventaja, con la diferencia de dos divisiones entre ambos equipos evidente en la calidad de los pases y los movimientos. Sin embargo, Mansfield no mostró señales de intimidación y creció en el partido conforme avanzaba la primera parte, creando varias ocasiones que anunciaban el drama por venir.
Oates niveló el marcador ocho minutos después del descanso con un gol que encendió a los aficionados visitantes y provocó una onda expansiva en la defensa del Burnley. El delantero de League One mostró sangre fría para definir ante el portero tras aprovechar un pase filtrado, y su celebración reflejó la magnitud del momento para un club que compite en la tercera categoría del fútbol inglés. El empate transformó el ambiente en Turf Moor, con la tensión extendiéndose por las gradas locales mientras los jugadores del Mansfield ganaban en confianza.
El momento definitivo llegó a diez minutos del final cuando Reed se acercó al balón para ejecutar una falta de la más alta calidad. Golpeada con precisión y potencia desde 25 metros, la pelota sobrevoló la barrera del Burnley y se curvó hasta la escuadra, dejando al portero clavado en su sitio. Los jugadores del Mansfield se abalanzaron sobre Reed en escenas de júbilo desbordante, mientras la afición local, atónita, enmudecía. Un disparo digno de ganar cualquier partido, y la técnica de Reed bajo una presión inmensa demostró el carácter y la calidad del plantel del Mansfield.
El pitido final desató celebraciones jubilosas entre los jugadores y aficionados viajeros del Mansfield, quienes habían presenciado un resultado que se sitúa entre los más grandes de la historia del club. La hazaña de alcanzar la quinta ronda de la FA Cup por primera vez en 51 años es un testimonio del progreso del Mansfield en las últimas temporadas. Para el Burnley, la derrota representa una eliminación profundamente vergonzosa que intensificará el escrutinio sobre una plantilla que ya lucha por la regularidad en la Premier League esta temporada.
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