Volver al inicio La Clínica Mayo descubre una mutación genética directamente vinculada a la enfermedad del hígado graso que afecta a más de 100 millones de estadounidenses Salud

La Clínica Mayo descubre una mutación genética directamente vinculada a la enfermedad del hígado graso que afecta a más de 100 millones de estadounidenses

Publicado el 9 de marzo de 2026 679 vistas

Investigadores de la Clínica Mayo han identificado una mutación rara en el gen MET que causa directamente la enfermedad del hígado graso asociada a disfunción metabólica (MASLD), comúnmente conocida como enfermedad del hígado graso. Este descubrimiento revolucionario, publicado el 7 de marzo de 2026 en la revista Hepatology, representa la primera vez que una mutación genética específica ha sido señalada como causa directa de esta condición tan extendida, que afecta a más de 100 millones de estadounidenses. El hallazgo surgió del estudio a gran escala Tapestry de la Clínica Mayo, que involucró a más de 100.000 participantes, y podría transformar fundamentalmente la manera en que los médicos detectan y tratan esta enfermedad.

La investigación fue liderada por el Dr. Filippo Pinto e Vairo, director médico del Programa de Enfermedades Raras y No Diagnosticadas de la Clínica Mayo, junto con el Dr. Konstantinos N. Lazaridis, director ejecutivo del Centro de Medicina Individualizada, y el Dr. Raul Urrutia del Colegio Médico de Wisconsin. El avance comenzó cuando el equipo estudió a una mujer y su padre, ambos afectados por una enfermedad hepática grasa severa a pesar de no presentar los factores de riesgo típicos. Ninguno de los dos pacientes tenía diabetes ni niveles anormales de colesterol, lo que llevó a los investigadores a buscar una explicación genética.

El gen MET desempeña un papel crítico en la regulación de la reparación hepática y el metabolismo de las grasas. Cuando el gen presenta la mutación identificada, la grasa se acumula en las células hepáticas, desencadenando una cascada de inflamación que puede progresar hacia la fibrosis, la cicatrización y, en última instancia, la cirrosis o el cáncer de hígado. Entre los aproximadamente 4.000 adultos diagnosticados con MASLD en el estudio Tapestry, alrededor del uno por ciento portaban variantes raras y potencialmente causantes del gen MET. De esos portadores, aproximadamente el 18 por ciento tenían variantes ubicadas en la misma región crítica del gen que la mutación encontrada en la familia estudiada inicialmente.

El Dr. Lazaridis afirmó que el hallazgo tiene el potencial de afectar a cientos de miles de personas en todo el mundo. El descubrimiento desafía la comprensión médica tradicional de que la enfermedad del hígado graso resulta exclusivamente de factores relacionados con el estilo de vida, como una alimentación deficiente, la falta de ejercicio y la obesidad. Al establecer una vía genética clara, la investigación abre la posibilidad de realizar pruebas genéticas que podrían identificar a individuos con mayor riesgo antes de que aparezcan los síntomas, permitiendo una intervención y un seguimiento más tempranos.

Las implicaciones para el tratamiento son igualmente significativas. Con un objetivo genético específico ahora identificado, los investigadores farmacéuticos pueden comenzar a desarrollar terapias que aborden la causa molecular fundamental de la enfermedad en lugar de simplemente gestionar los síntomas. Los tratamientos dirigidos destinados a corregir o compensar la disfunción del gen MET podrían ofrecer una nueva frontera en la lucha contra las enfermedades hepáticas, que continúan siendo una de las principales causas de muerte a nivel mundial.

La enfermedad del hígado graso ha sido asociada durante mucho tiempo principalmente con el síndrome metabólico y los estilos de vida sedentarios, y su prevalencia ha aumentado drásticamente en las últimas décadas junto con el incremento de las tasas de obesidad. El descubrimiento de la Clínica Mayo sugiere que un subconjunto significativo de pacientes podría portar predisposiciones genéticas que los hacen vulnerables independientemente de sus elecciones de estilo de vida. Esta comprensión podría reducir el estigma asociado al diagnóstico y fomentar pruebas genéticas más exhaustivas como parte de la evaluación rutinaria de enfermedades hepáticas.

El estudio representa un avance importante en el ámbito de la medicina individualizada. A medida que la secuenciación genética se vuelve más accesible y económica, la identificación de la mutación del gen MET como desencadenante de la enfermedad del hígado graso podría conducir a programas de detección a nivel poblacional. Los investigadores enfatizaron que se necesitan más estudios para comprender completamente la variedad de variantes del gen MET involucradas y para desarrollar directrices clínicas sobre pruebas genéticas y estrategias de intervención específicas.

Fuentes: Mayo Clinic News Network, ScienceDaily, Hepatology

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