El Paris Saint-Germain ofreció una actuación demoledora en Stamford Bridge el martes por la noche, destrozando al Chelsea 3-0 para sellar una contundente victoria global de 8-2 y asegurar su clasificación para los cuartos de final de la Liga de Campeones. El actual campeón no mostró piedad alguna ante un Chelsea incapaz de remontar el déficit de 5-2 del partido de ida en París.
Khvicha Kvaratskhelia marcó el ritmo desde el principio, adelantando al PSG en apenas el minuto siete con un remate clínico que eliminó cualquier esperanza restante del Chelsea. El delantero georgiano, que ya había anotado dos goles en el partido de ida, continuó su extraordinaria racha a lo largo de la eliminatoria, terminando con tres goles en los dos encuentros. Su incesante juego ofensivo resultó demasiado para la defensa londinense.
Ousmane Dembélé ejecutó después un centro perfecto que Bradley Barcola convirtió en el minuto catorce, duplicando la ventaja del PSG en la noche antes de que la afición local pudiera siquiera acomodarse. Barcola, quien también había encontrado la red en el partido de ida, demostró una madurez excepcional para definir y hundir al Chelsea en la humillación. El extremo francés ha estado en magnífica forma esta temporada y sus contribuciones en ambos partidos subrayaron su creciente importancia en el ataque parisino.
El tercer y último gol llegó en el minuto sesenta y dos a través del joven suplente Senny Mayulu, quien saltó desde el banquillo para coronar una exhibición colectiva dominante. El adolescente mostró una serenidad notable para finalizar con confianza y sellar lo que hacía tiempo se había convertido en un desenlace inevitable. La profundidad del talento del PSG quedó en plena evidencia durante todo el encuentro, con el equipo de Luis Enrique realizando rotaciones libremente sin dejar de abrumar a su rival inglés.
El Chelsea fue completamente superado en ambos partidos, logrando únicamente dos goles de consolación en ciento ochenta minutos gracias a Malo Gusto y Enzo Fernández en el primer enfrentamiento. Los Blues no ofrecieron prácticamente nada en el partido de vuelta, fallando en registrar un solo gol en casa en una eliminatoria europea por primera vez en años. El técnico Enzo Maresca enfrentará serias preguntas sobre la dirección del club tras una derrota tan aplastante.
Para el PSG, el resultado confirma su condición de equipo a batir en la presente edición de la Liga de Campeones. Tras haber ganado el trofeo la temporada pasada, los dirigidos por Luis Enrique lucen decididos a defender su corona con actuaciones de genuina autoridad. Anotar tres goles al Chelsea por segunda vez en una sola semana demostró la aterradora potencia ofensiva a su disposición, con Kvaratskhelia, Barcola, Dembélé y Vitinha contribuyendo a lo largo de la eliminatoria.
El sorteo de los cuartos de final tendrá lugar más adelante esta semana, y pocos equipos en Europa se alegrarán ante la perspectiva de enfrentar a un PSG que juega con semejante confianza y eficacia despiadada. El marcador global de 8-2 envía un poderoso mensaje al resto de la competición señalando que el vigente campeón está firmemente encaminado a retener su título.
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