El Real Madrid selló su clasificación para los octavos de final de la Liga de Campeones con una victoria por 2-1 sobre el Benfica en el Santiago Bernabéu este martes, avanzando con un marcador global de 3-1 tras haberse impuesto 1-0 en el partido de ida disputado en Lisboa. En un encuentro que exhibió tanto capacidad de reacción como eficacia goleadora, los dirigidos por Carlo Ancelotti superaron un inicio adverso antes de imponer su dominio en una vibrante vuelta de los playoffs eliminatorios.
El Benfica saltó al césped con clara vocación ofensiva y se adelantó en el marcador en el minuto 14 gracias a Rafa Silva, quien aprovechó un rechace a corta distancia para batir a Thibaut Courtois. El tanto igualó momentáneamente la eliminatoria en el global, provocando un escalofrío entre los aficionados del Bernabéu. La agresividad del conjunto lisboeta dejaba entrever que la remontada era posible, presionando alto y forzando situaciones defensivas incómodas para los blancos.
Sin embargo, la respuesta del conjunto local fue casi instantánea. Apenas dos minutos después, Aurélien Tchouaméni restableció el orden con un disparo raso y colocado que encontró la esquina inferior de la portería, igualando el marcador del partido a 1-1 y devolviendo la ventaja global al Real Madrid por 2-1. La rápida réplica del centrocampista francés evidenció la fortaleza mental que se ha convertido en sello distintivo de este equipo madridista, incapaz de permitir que la adversidad se prolongue ni un solo instante.
El tramo central del encuentro se transformó en una intensa batalla táctica en la que ambos conjuntos generaron ocasiones a medias sin lograr deshacer el empate. El Real Madrid disputó el partido sin Kylian Mbappé, ausente por sexta vez en la temporada debido a una lesión recurrente en el ligamento colateral lateral de la rodilla. Pese a la baja de su fichaje estelar del pasado verano, la profundidad de plantilla y la calidad colectiva del Madrid les permitieron mantener el control de la eliminatoria durante toda la segunda mitad.
El momento decisivo llegó en el minuto 80 cuando Federico Valverde ejecutó un pase en profundidad preciso que dejó a Vinícius Júnior solo ante la defensa del Benfica. El delantero brasileño, que ha forjado su reputación como uno de los jugadores más letales de Europa en las rondas eliminatorias de la Champions, no falló y definió con un remate certero que puso el 2-1 en la noche y el 3-1 en el global. El gol acabó de forma definitiva con cualquier esperanza de remontada que albergase el conjunto portugués.
El encuentro también estuvo marcado por los ecos de la polémica del partido de ida en Lisboa, donde Vinícius acusó a Gianluca Prestianni del Benfica de haberle dirigido un insulto racista. El incidente derivó en una sanción provisional de un partido por parte de la UEFA contra Prestianni, reavivando el debate sobre el persistente problema del racismo en el fútbol europeo. Vinícius, protagonista de varios episodios similares a lo largo de su trayectoria en España, dejó que su rendimiento sobre el terreno de juego hablase por él en esta ocasión.
El Real Madrid aguarda ahora al desenlace de la eliminatoria entre el Manchester City y el Sporting de Lisboa para conocer a su rival en octavos de final. Con el regreso de Mbappé aún envuelto en incertidumbre, Ancelotti encontrará motivos de optimismo en la eficaz actuación de su plantilla sin la estrella francesa, con Vinícius y Tchouaméni asumiendo el protagonismo en los momentos clave del partido.
Comentarios