Un prolongado ataque ruso con misiles y drones golpeó Kyiv y su región durante la noche y la madrugada del jueves 20 de agosto, mató al menos a 16 personas y dejó decenas de heridos, según autoridades ucranianas citadas por Associated Press. Las explosiones continuaron durante horas en la capital mientras los equipos de emergencia registraban edificios residenciales dañados y los vecinos se refugiaban en estaciones subterráneas. El balance aumentó durante el jueves y todavía podía ser revisado.
El alcalde de Kyiv, Vitali Klitschko, informó de al menos 15 muertos en la capital, mientras las autoridades registraron otra víctima mortal en la región circundante. Reuters había comunicado antes 12 fallecidos y más de 30 heridos en Kyiv cuando los rescates seguían activos. El presidente Volodymyr Zelenskyy señaló que 30 bloques de apartamentos resultaron dañados en 12 lugares de los distritos de Darnytskyi, Sviatoshynskyi y Solomianskyi, además de una escuela, una guardería y un hospital infantil.
En Solomianskyi, un incendio se extendió por un edificio residencial de nueve plantas y sus pisos superiores colapsaron o sufrieron daños graves. Klitschko afirmó que allí murieron siete personas y declaró el viernes día de luto en la capital. También hubo daños en almacenes y otras instalaciones no residenciales. AP y Reuters difundieron los informes de las autoridades ucranianas, mientras continuaban la inspección de cada lugar y el cálculo del balance definitivo.
Los ataques también interrumpieron el suministro eléctrico de unos 90.000 hogares, según la compañía energética DTEK. La empresa indicó que más tarde el jueves había restablecido el servicio para más de la mitad de esos clientes, mientras los técnicos mantenían las reparaciones. La destrucción incrementó la presión sobre unos servicios civiles ya afectados por ofensivas repetidas y obligó a numerosas familias a afrontar otra jornada de refugio de emergencia e incertidumbre.
AP informó de que Rusia ha intensificado en los últimos meses los ataques con misiles balísticos contra Kyiv, mientras Ucrania padece una escasez crónica de interceptores Patriot, el principal sistema de su arsenal capaz de detener esas armas. Naciones Unidas afirmó que Kyiv estuvo entre las ciudades ucranianas más golpeadas en julio, con al menos 54 civiles muertos y 202 heridos en la capital. Grandes oleadas de ataques han dañado viviendas e infraestructura pública de forma reiterada este verano.
La nueva ofensiva pone de relieve el peligro persistente para la población civil más de cuatro años después de que Rusia iniciara su invasión a gran escala en febrero de 2022. Los responsables ucranianos volvieron a solicitar más misiles de defensa aérea, mientras rescatistas y trabajadores de servicios públicos permanecían desplegados en los distritos afectados. Las búsquedas, evaluaciones y reparaciones continuarán, por lo que las cifras de víctimas y daños aún pueden cambiar.
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