Volver al inicio Sonny Rollins, legendario saxofonista tenor de jazz, fallece a los 95 años Entretenimiento

Sonny Rollins, legendario saxofonista tenor de jazz, fallece a los 95 años

Publicado el 28 de mayo de 2026 769 vistas

Sonny Rollins, ampliamente considerado como uno de los más grandes saxofonistas tenor en la historia del jazz, ha fallecido a la edad de 95 años. Su familia confirmó la noticia el miércoles, describiendo la pérdida de una figura colosal cuyo genio improvisatorio y poderoso tono transformaron el panorama de la música estadounidense durante más de seis décadas. Nacido como Theodore Walter Rollins el 7 de septiembre de 1930 en Harlem, Nueva York, surgió de la vibrante escena jazzística de la América de posguerra para convertirse en uno de los músicos más influyentes del siglo XX.

Rollins alcanzó un amplio reconocimiento en la década de 1950, estableciéndose como una presencia formidable junto a contemporáneos como John Coltrane y Miles Davis. Su álbum de 1956, Saxophone Colossus, es frecuentemente citado como una de las mejores grabaciones de jazz jamás realizadas, con la ahora icónica composición St. Thomas, una pieza con sabor a calipso que se convirtió en su tema insignia. El álbum demostró su extraordinaria capacidad para entrelazar ideas armónicas complejas con una intensidad emocional genuina.

A lo largo de las décadas de 1950 y 1960, Rollins continuó empujando los límites del jazz con un espíritu creativo incansable. Su álbum de 1962, The Bridge, marcó su triunfal regreso tras un famoso retiro de dos años durante el cual practicaba en el puente de Williamsburg en Nueva York, un período que desde entonces se ha convertido en parte de la mitología del jazz. El álbum reveló un enfoque aún más refinado de la improvisación, fusionando sensibilidades de hard bop con un creciente interés en la experimentación del free jazz.

Rollins era celebrado no solo por su dominio técnico sino también por su extraordinaria capacidad de improvisar extensamente sin perder nunca la coherencia ni la profundidad emocional. Sus colegas músicos a menudo describían sus actuaciones en vivo como experiencias trascendentes, con sesiones que podían prolongarse durante horas mientras exploraba cada variación concebible de una sola melodía. Su enfoque de la improvisación temática estableció un estándar que generaciones de saxofonistas han intentado emular.

A lo largo de su carrera, Rollins obtuvo numerosos reconocimientos, incluyendo múltiples premios Grammy y la prestigiosa Medalla Nacional de las Artes, otorgada por el presidente de los Estados Unidos. También recibió la distinción de Jazz Master del National Endowment for the Arts y un Kennedy Center Honor por sus logros artísticos a lo largo de toda su vida.

Rollins se retiró de las actuaciones en vivo en 2012, debido a problemas respiratorios que le dificultaban cada vez más tocar el saxofón con la potencia y precisión que él exigía de sí mismo. Incluso después de alejarse del escenario, siguió siendo una figura querida y venerada en la comunidad jazzística, ofreciendo mentoría a músicos jóvenes y reflexionando con sabiduría sobre el arte al que dedicó toda su vida.

Los homenajes han llegado desde todos los rincones del mundo musical, con artistas, críticos y admiradores honrando el legado de un músico que ayudó a definir el sonido del jazz moderno. La comunidad jazzística lamenta la partida de un artista cuyas contribuciones a la cultura estadounidense son inconmensurables, mientras celebra una vida dedicada a la expresión musical en su más alto nivel.

Fuentes: NPR, New York Times, BBC, Rolling Stone

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