El inversor estatal de Singapur Temasek respaldó la inversión de Singapore Airlines en Air India mientras aumentan las preguntas sobre una solicitud de unos 1.500 millones de dólares en nuevo capital. Temasek, accionista mayoritario de Singapore Airlines, afirmó que contempla la decisión empresarial con una perspectiva de largo plazo, aunque no aclaró si apoyaría una nueva aportación de fondos.
Reuters informó que Air India pidió el dinero a Tata Sons y Singapore Airlines después de otro año con pérdidas. La aerolínea singapurense posee el 25,1 % de la segunda mayor compañía aérea de India y Tata controla el resto. Singapore Airlines indicó el jueves que su consejo evaluaría cuidadosamente cualquier solicitud, teniendo en cuenta la estrategia de Air India y las demás necesidades de capital del grupo.
La propuesta provocó escrutinio en Singapur. Kenneth Tiong, legislador del opositor Partido de los Trabajadores, pidió que los recursos de Temasek no se utilicen para sostener Air India. Un comentario del Business Times de Singapur también cuestionó los beneficios financieros de la participación minoritaria. Temasek respondió que una transformación de esta escala presenta retos operativos y de integración complejos durante varios años y no avanza de forma lineal.
Air India y su filial de bajo coste Air India Express registraron pérdidas combinadas de unos 2.330 millones de dólares en el año terminado en marzo, según Reuters. Esas pérdidas afectaron los resultados de Singapore Airlines. La compañía india también afrontó mayores costes y alteraciones por el cierre del espacio aéreo paquistaní a las aerolíneas indias, los conflictos geopolíticos y la volatilidad del combustible.
Tata reconstruye Air India desde que tomó el control de la antigua aerolínea estatal en 2022. Singapore Airlines obtuvo su participación cuando su empresa conjunta india Vistara se fusionó con Air India en noviembre de 2024. Temasek sostuvo que la inversión permite una presencia más profunda en el creciente mercado aéreo indio y favorece el crecimiento más allá de las limitaciones de su centro de operaciones nacional.
La cuestión inmediata es si Singapore Airlines se unirá a Tata para aportar más capital y bajo qué condiciones. El respaldo de Temasek refuerza el argumento estratégico para mantener la inversión, pero deja la decisión financiera en manos del consejo de la aerolínea. Los inversores observarán ahora si llega una petición formal, qué detalles ofrece el plan de recuperación y si las mejoras operativas reducen las pérdidas.
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