Volver al inicio Crisis del sarampión en EE.UU.: más de 1.281 casos hacen de 2026 uno de los tres peores años desde la eliminación Salud

Crisis del sarampión en EE.UU.: más de 1.281 casos hacen de 2026 uno de los tres peores años desde la eliminación

Publicado el 11 de marzo de 2026 659 vistas

Estados Unidos enfrenta una de las epidemias de sarampión más graves desde que la enfermedad fue declarada eliminada en el año 2000, con más de 1.281 casos confirmados reportados a principios de marzo de 2026. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han confirmado 12 nuevos brotes en todo el país, y el 89 por ciento de todos los casos están vinculados a conglomerados epidémicos. Carolina del Sur sigue siendo el epicentro de la crisis, con más de 600 casos concentrados en el condado de Spartanburg y sus alrededores. Las autoridades sanitarias advierten que la situación amenaza con revertir décadas de progreso en el control de esta enfermedad altamente contagiosa.

Los datos presentan un panorama contundente sobre el papel que desempeña la vacunación en la prevención del sarampión. Según los CDC, el 96 por ciento de los casos confirmados se han producido entre personas que no estaban vacunadas contra el virus. La abrumadora concentración de infecciones entre las poblaciones no vacunadas subraya el vínculo directo entre la disminución de las tasas de inmunización y el resurgimiento de enfermedades prevenibles. La indecisión frente a las vacunas, alimentada en parte por la desinformación y el creciente apoyo político a los movimientos antivacunas, ha sido identificada como un factor determinante de esta crisis.

La Organización Panamericana de la Salud ha anunciado que revisará formalmente el estatus de eliminación del sarampión de Estados Unidos en abril de 2026. La pérdida de este estatus representaría un golpe significativo para la credibilidad en materia de salud pública, ya que la eliminación del sarampión se logró mediante campañas de vacunación nacionales sostenidas durante varias décadas. Los expertos señalan que el umbral para la inmunidad colectiva contra el sarampión requiere que aproximadamente el 95 por ciento de la población esté vacunada, un nivel que muchas comunidades en todo el país ya no alcanzan.

Más allá del sarampión, Estados Unidos se enfrenta a un panorama más amplio de desafíos en materia de enfermedades infecciosas. Un brote de paperas ha surgido en Maryland, donde se han confirmado 26 casos, contribuyendo a un total nacional de 34 casos en 11 jurisdicciones. En el norte de California, un aumento del metaneumovirus humano, conocido como HMPV, ha sobrecargado los centros de atención médica, y actualmente no existe ninguna vacuna ni tratamiento antiviral para este virus. Los CDC también han emitido un aviso de viaje de nivel 2 relacionado con la poliomielitis, lo que añade preocupación sobre la vulnerabilidad del país frente a las enfermedades prevenibles mediante vacunación.

El impacto pediátrico de esta temporada de enfermedades infecciosas ha sido particularmente alarmante. Las autoridades sanitarias han reportado 90 muertes pediátricas por influenza durante la actual temporada de gripe, y el 85 por ciento de los niños elegibles que fallecieron no habían sido completamente vacunados. Estas cifras ponen de manifiesto cómo las brechas en la vacunación infantil están contribuyendo a muertes evitables en múltiples enfermedades, no solo en el sarampión.

La infraestructura de salud pública ha estado sometida a una presión creciente, ya que los recortes presupuestarios han reducido la capacidad de los departamentos de salud locales y estatales para responder a los brotes. Epidemiólogos y funcionarios de salud pública han advertido que años de inversión reducida en vigilancia de enfermedades, rastreo de contactos y programas de vacunación comunitaria han dejado al país mal preparado para contener infecciones de rápida propagación. La infraestructura debilitada dificulta la identificación rápida de casos y la implementación de estrategias de vacunación en anillo que históricamente han sido eficaces para detener la transmisión del sarampión.

A medida que se acerca la revisión de abril por parte de la Organización Panamericana de la Salud, lo que está en juego para Estados Unidos no podría ser más importante. La pérdida del estatus de eliminación del sarampión colocaría al país junto a naciones que han tenido dificultades para mantener una cobertura de vacunación básica y señalaría una reversión dramática de uno de los mayores logros de salud pública del siglo pasado. Los funcionarios de salud instan a los padres a asegurarse de que sus hijos estén al día con todas las vacunaciones recomendadas y piden a los responsables políticos que prioricen la financiación de la salud pública y combatan la propagación de la desinformación sobre las vacunas.

Fuentes: CDC, CNN, KFF Health News

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