La policía alemana mató el domingo al presunto autor del ataque mortal relacionado con el Orgullo de Berlín durante un enfrentamiento, poniendo fin a una búsqueda de casi veinticuatro horas. Las autoridades indicaron que el ciudadano alemán de 21 años era sospechoso de embestir con una furgoneta blanca a varias personas cerca de las celebraciones del Christopher Street Day el sábado por la noche y después atacar a otras con un machete. Una mujer murió y 29 personas resultaron heridas, según el balance más reciente difundido por Associated Press.
La policía de Berlín informó de que encontró al sospechoso hacia las seis de la tarde del domingo en un jardín de Spandau, un distrito periférico de la capital. Según los agentes, el hombre corrió hacia ellos con un objeto afilado y al menos un policía abrió fuego. Falleció en el lugar. La versión será examinada dentro de la investigación formal que se realiza habitualmente tras una intervención policial mortal.
La violencia comenzó cerca de las diez de la noche del sábado, cuando la furgoneta entró en un sendero del parque Tiergarten, atropelló a varias personas y chocó contra un árbol. Los responsables subrayaron que el lugar estaba a varios cientos de metros de la ruta del festival y de la fiesta de clausura junto a la Puerta de Brandeburgo. Sin embargo, la multitud probablemente incluía tanto asistentes al festival como otros residentes y visitantes. Los organizadores cancelaron el resto de las celebraciones y actos vinculados.
Los fiscales señalaron que el sospechoso, de nacionalidad alemana y raíces libanesas, viajó al Líbano en 2025 con la intención de llegar a Siria y unirse al grupo Estado Islámico. En mayo, un tribunal juvenil de Berlín lo condenó por preparar un acto grave de violencia contra el Estado y publicar propaganda extremista. Recibió una pena suspendida de un año y diez meses y quedó en libertad mientras la fiscalía recurría la sentencia, según las autoridades.
Funcionarios alemanes describieron el atropello y los apuñalamientos como un presunto atentado terrorista de carácter islamista. El canciller Friedrich Merz pidió unidad y afirmó que la violencia no debe intimidar a quienes participan en el Orgullo ni socavar la apertura y la libertad de Alemania. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, dijo que se revisarían las medidas de seguridad de otros grandes actos, incluidas próximas celebraciones del Orgullo, y que se reforzarían cuando fuera necesario.
Cientos de personas depositaron flores, velas y banderas arcoíris cerca de la Puerta de Brandeburgo el domingo, mientras Reuters informó de que miles asistieron a una vigilia comunitaria. El Orgullo de Berlín es uno de los mayores eventos LGBTQ+ de Europa y reúne a cientos de miles de personas. Ámsterdam, sede de WorldPride esta semana, indicó que vigila la seguridad y que al mismo tiempo busca preservar el carácter festivo de su programación.
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