Volver al inicio Una ola de calor mortal azota el sur de Asia con temperaturas que superan los 50 grados Celsius Medio Ambiente

Una ola de calor mortal azota el sur de Asia con temperaturas que superan los 50 grados Celsius

Publicado el 15 de mayo de 2026 706 vistas

Una devastadora ola de calor sin precedentes ha arrasado el sur de Asia a finales de abril y principios de mayo de 2026, elevando las temperaturas por encima de los 50 grados Celsius en varias ciudades de India, Pakistán y Bangladesh. El 15 de mayo, el Departamento Meteorológico de India informó que numerosas estaciones meteorológicas registraron temperaturas de entre 45 y 50 grados Celsius, convirtiendo este fenómeno en uno de los episodios de calor extremo más severos que el subcontinente haya experimentado en la historia moderna. Las abrasadoras condiciones han paralizado la vida diaria de cientos de millones de personas, con las autoridades emitiendo alertas rojas en múltiples estados y provincias.

El número de víctimas sigue aumentando a medida que los sistemas de salud luchan por atender las emergencias relacionadas con el calor. Al menos 37 muertes por causas vinculadas al calor han sido confirmadas en toda India, mientras que la ciudad pakistaní de Karachi ha reportado 10 fallecimientos directamente atribuidos a las temperaturas extremas. Los centros médicos de las regiones afectadas se han visto desbordados con casos de golpes de calor, deshidratación grave y agotamiento térmico. Los trabajadores al aire libre, los vendedores ambulantes, los obreros de la construcción y las personas que habitan viviendas precarias sin refrigeración adecuada han sido identificados como las poblaciones más vulnerables, soportando la carga de una crisis que afecta desproporcionadamente a quienes disponen de menos recursos para protegerse.

Un nuevo estudio de la iniciativa World Weather Attribution ha determinado que los eventos de calor extremo de esta magnitud son ahora tres veces más probables debido al cambio climático provocado por la actividad humana y se espera que ocurran aproximadamente una vez cada cinco años en los niveles actuales de calentamiento global. La investigación subraya cómo décadas de emisiones de combustibles fósiles han alterado fundamentalmente la probabilidad de episodios de calor letales en el sur de Asia. Los científicos que participaron en el estudio enfatizaron que la temporada de calor previa al monzón, que se extiende de abril a junio, se ha vuelto más prolongada, más intensa y más mortífera en las últimas décadas, una tendencia que atribuyen directamente a la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Las consecuencias económicas de la ola de calor han sido graves y de gran alcance. La demanda de electricidad alcanzó niveles récord en toda India, ya que cientos de millones de personas buscaron alivio mediante el aire acondicionado y los ventiladores eléctricos, sometiendo a una enorme presión a las redes eléctricas que ya operaban cerca de su capacidad máxima. Condiciones de sequía agrícola se han extendido por más de un millón de kilómetros cuadrados de tierras de cultivo, amenazando los medios de vida de las comunidades agrícolas que dependen de la temporada de siembra previa al monzón. Los embalses de agua en varios estados indios y provincias pakistaníes han descendido a niveles críticamente bajos, lo que ha provocado medidas de racionamiento de emergencia.

La ola de calor en el sur de Asia ha generado llamados urgentes de organizaciones climáticas internacionales y agencias humanitarias para acelerar las acciones tanto en adaptación climática como en reducción de emisiones. Los expertos han señalado que, aunque las olas de calor son un fenómeno natural de la temporada previa al monzón en el sur de Asia, la intensidad, duración y alcance geográfico del evento actual superan con creces las normas históricas. Con las temperaturas globales en continuo ascenso, los científicos del clima advierten que lo que hoy se considera extremo se convertirá en la norma para las generaciones futuras a menos que se logren reducciones drásticas en las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta crisis sirve como un recordatorio contundente de que los impactos del cambio climático no son proyecciones abstractas del futuro sino realidades presentes que afectan a las regiones más pobladas del planeta.

Fuentes: Al Jazeera, World Weather Attribution, BBC, Reuters, Earth.org

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