Un juez federal de Los Ángeles desestimó las reclamaciones restantes de la exasistente de vestuario Asha Daniels en su demanda por acoso y discriminación contra la empresa de giras de la cantante Lizzo y otros acusados. El juez de distrito Fernando L. Aenlle-Rocha concedió un juicio sumario y puso fin al caso federal de casi tres años, al concluir que las pruebas y las conductas denunciadas no alcanzaban los requisitos legales necesarios para llegar a juicio.
Daniels presentó la demanda en septiembre de 2023 después de trabajar menos de tres semanas en el tramo europeo de la gira Special Tour de Lizzo. Alegó que la operación de vestuario la sometió a acoso racial y sexual, discriminación por discapacidad, exigencias físicas excesivas, condiciones inseguras y represalias después de plantear sus preocupaciones. Los acusados negaron haber actuado indebidamente y solicitaron la desestimación.
En su decisión, Aenlle-Rocha determinó que los incidentes descritos en el expediente, incluso cuando podían considerarse inapropiados o poco profesionales, entraban en lo que los precedentes de la Corte Suprema consideran dificultades ordinarias del trabajo, no en conductas prohibidas por el Título VII. Los medios que citaron los documentos judiciales indicaron además que el juez no encontró pruebas identificadas de que la responsable de vestuario Amanda Nomura dirigiera un insulto racial contra una persona negra o contra las personas negras en general.
El tribunal también rechazó el argumento de Daniels relacionado con la discapacidad. Según los informes publicados sobre la resolución, las lesiones que atribuyó a un perchero que pasó sobre su pie no fueron suficientemente graves ni duraderas para ser consideradas discapacidades bajo la ley aplicable. La orden eliminó las siete reclamaciones que seguían pendientes después de que anteriormente se desestimara otro cargo basado en normas laborales.
Lizzo, cuyo nombre legal es Melissa Jefferson, ya había salido del caso como acusada individual en diciembre de 2024. Tras la nueva resolución, dijo en las redes sociales que se sentía aliviada y sostuvo que se había negado a llegar a un acuerdo porque quería combatir las acusaciones. Su abogada describió el juicio sumario como una victoria completa para la empresa de giras y los demás acusados en la acción de Daniels.
La decisión resuelve únicamente la demanda federal de Daniels y no debe confundirse con un litigio separado presentado por tres antiguas bailarinas sobre otras acusaciones. El juicio sumario significa que el juez no halló una base jurídica y probatoria suficiente para que las reclamaciones restantes fueran ante un jurado; no representa una decisión factual sobre cada interacción laboral disputada. Cualquier paso posterior dependerá de si Daniels solicita una revisión en apelación.
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