Países Bajos registró su verano más cálido desde que comenzaron las mediciones nacionales en 1901, según datos del Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos, conocido como KNMI. La temperatura media de junio, julio y agosto en la estación de referencia de De Bilt alcanzó 19,3 grados Celsius, por encima del récord anterior de 18,9 grados establecido en 2018. Los datos hicieron definitivo el resultado antes de terminar agosto.
El récord llegó después de repetidos episodios de calor extremo en el oeste y el sur de Europa. En junio, el KNMI emitió la primera alerta roja de Países Bajos por calor extremo. El episodio prolongado alteró carreteras y trenes, provocó cierres de escuelas y eventos, y elevó la presión sobre la atención médica de urgencia. Más olas de calor y condiciones inusualmente secas continuaron durante el verano.
Las noches cálidas estuvieron entre los rasgos más excepcionales de la estación. El especialista climático del KNMI Peter Siegmund informó a NOS de que el país acumuló su mayor número de días por encima de 35 grados y un récord de jornadas tropicales. En Maastricht, la temperatura no bajó de 22 grados durante tres noches consecutivas, una secuencia nunca medida anteriormente en Países Bajos, ni siquiera durante dos noches.
Las observaciones del KNMI para agosto también muestran la persistencia del calor. Hasta el 26 de agosto, De Bilt tenía una media mensual de 19,1 grados, frente a la normal de 17,8 grados del periodo 1991-2020. La estación había acumulado 228,3 horas de sol y solo 38,3 milímetros de lluvia, lo que refuerza la imagen de un verano cálido y seco.
Siegmund estimó que un verano con esta temperatura media tiene ahora un periodo de retorno aproximado de cinco años en el clima actual. Ese intervalo probablemente se acortará a medida que continúe el calentamiento. Bajo el escenario de altas emisiones del KNMI, un verano como el de 2026 podría representar condiciones medias hacia 2050. El experto subrayó que el resultado futuro depende mucho de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los escenarios del KNMI indican que la diferencia entre trayectorias de bajas y altas emisiones podría ser de alrededor de un grado en 2050 y cuatro grados en 2100. Los meteorólogos aún no pueden determinar si el verano cálido y seco anticipa un otoño extremo. Sin embargo, el mar cercano está excepcionalmente cálido y puede aportar energía y humedad a lluvias intensas. Las cifras estacionales finales se conocerán cuando concluya agosto.
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