Newcastle United selló su clasificación a los octavos de final de la Liga de Campeones por primera vez en la historia del club la noche del martes, al vencer 3-2 al Qarabag FK en St James' Park en el partido de vuelta de los playoffs de la fase eliminatoria. Tras haber goleado al conjunto azerbaiyano 6-1 en el partido de ida en Bakú, donde Anthony Gordon anotó cuatro goles, los Magpies completaron una contundente victoria por un global de 9-3 ante 50.068 espectadores. Newcastle se convierte así en el sexto club de la Premier League en alcanzar los octavos de final esta temporada, uniéndose a Arsenal, Manchester City, Chelsea, Liverpool y Tottenham.
El equipo de Eddie Howe comenzó el partido con una intensidad electrizante, anotando dos veces en los primeros seis minutos. Sandro Tonali abrió el marcador en el minuto 4 con un remate a quemarropa después de que el cabezazo de Sven Botman en un córner fuera rechazado hacia su posición por el portero del Qarabag. Se trató del gol más temprano de la campaña de Newcastle en la Champions League esta temporada. Solo dos minutos después, Joelinton duplicó la ventaja con una volea precisa desde el centro milimétrico de Harvey Barnes, eliminando definitivamente cualquier esperanza residual de remontada del Qarabag dado el enorme déficit de la ida.
Howe aprovechó la oportunidad para realizar una amplia rotación de su plantilla, efectuando siete cambios respecto a su alineación habitual y otorgando minutos valiosos a varios jugadores de la segunda línea. Entre las inclusiones más destacadas estuvo la del defensor de 21 años Alex Murphy, quien realizó su primera titularidad en el primer equipo. La decisión de descansar a los jugadores clave de cara a los próximos compromisos de la Premier League demostró la confianza de Howe en la profundidad de su plantilla, y los jóvenes recompensaron a su entrenador con actuaciones solventes a lo largo de toda la velada.
La segunda mitad ofreció considerablemente más dramatismo. Jhon Duran se lanzó sobre el toque astuto de Gonzalo Montiel en el minuto 50 y definió con pericia al primer palo para acortar distancias para el Qarabag. Sin embargo, Newcastle respondió casi de inmediato cuando Botman se elevó por encima de todos para cabecear a la red en el minuto 52, restableciendo la ventaja de dos goles en el partido. Al Qarabag se le concedió un penalti en el minuto 57, que Marko Jankovic ejecutó con potencia, pero Aaron Ramsdale realizó una gran parada lanzándose a su derecha. El alivio duró poco, ya que Abdellah Jafarguliyev se abalanzó sobre el rechace para establecer el 3-2.
Howe introdujo piernas frescas conforme avanzaba el encuentro, dando entrada a Lewis Hall por Kieran Trippier en el minuto 54, antes de enviar al campo al héroe del partido de ida Anthony Gordon y a Bryan Wissa en sustitución de Barnes y Osula en el minuto 73. Newcastle controló el resto del encuentro con comodidad, finalizando con un 65 por ciento de posesión y aproximadamente 18 disparos, ocho de ellos a puerta. El Qarabag logró 12 tiros con siete a portería, mientras que los goles esperados de 2,78 frente a 1,30 reflejaron el dominio global de Newcastle a lo largo de la eliminatoria.
Este logro histórico representa un hito extraordinario para Newcastle United, que ahora aguarda el sorteo de los octavos de final programado para el 27 de febrero. Para el Qarabag de Gurban Gurbanov, la aventura europea llega a su fin tras una campaña en la que se vieron superados en ambos partidos por un Newcastle arrollador. Los seguidores de los Magpies celebraron hasta altas horas de la noche en Newcastle, plenamente conscientes de que su club ha entrado en territorio inexplorado en la máxima competición del fútbol europeo.
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