Un intenso temporal inundó carreteras de la costa de Nueva Jersey y dejó a miles de personas sin electricidad en la costa este de Estados Unidos la noche del viernes 25 de septiembre, según Associated Press. La gobernadora Mikie Sherrill declaró el estado de emergencia en ocho condados desde las cinco de la tarde, hora local, mientras los meteorólogos advertían de que los mayores efectos costeros podían prolongarse durante el fin de semana.
La borrasca se intensificaba mar adentro y avanzaba hacia el norte, según el Servicio Meteorológico Nacional. Su oficina de Nueva York pronosticó lluvias y vientos del nordeste durante un periodo prolongado. El viernes por la tarde calculó entre cuatro y seis pulgadas de lluvia acumulada hasta el domingo en la ciudad de Nueva York y Long Island, y entre una pulgada y media y tres pulgadas y media en otras zonas de su jurisdicción. Eran previsiones sujetas a cambios en la trayectoria.
Los meteorólogos señalaron que la luna llena elevaría las mareas astronómicas mientras el viento empujaba el agua hacia tierra. La oficina de Nueva York alertó de inundaciones costeras moderadas o graves durante varias pleamares del sábado y el domingo, sobre todo en Long Island, los distritos bajos de la ciudad y el oeste del estrecho de Long Island. También avisó de oleaje fuerte y corrientes peligrosas. Un cambio de rumbo podría desplazar las lluvias más intensas.
Más al norte, la oficina meteorológica de Boston advirtió de rachas de 45 a 60 millas por hora en la costa de Nueva Inglaterra. Entre los principales riesgos citó los cortes de luz y la erosión de las playas. Pronosticó olas mar adentro de 15 a 25 pies y lluvias intensas hasta el lunes. En Nueva Jersey, la orden de emergencia mencionó inundaciones por las mareas, vientos fuertes y lluvia, y autorizó a los servicios estatales a coordinar la respuesta local.
Associated Press informó de que el agua ya cubría algunas calles de Manasquan, en Nueva Jersey, donde se había recomendado una evacuación voluntaria en zonas bajas. También comunicó alteraciones de vuelos y conciertos cancelados. Eran los primeros efectos observados; los daños más amplios descritos por los meteorólogos seguían siendo pronósticos en el momento de sus avisos del viernes.
Las alertas por inundación costera y viento seguían vigentes en partes del nordeste durante el fin de semana. La oficina de Nueva York indicó que la borrasca podría permanecer cerca de la costa hasta el lunes antes de alejarse, aunque su recorrido todavía podía variar. Las autoridades vigilaban las siguientes mareas altas, las lluvias y las interrupciones del suministro eléctrico.
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