El Paris Saint-Germain se clasificó para los octavos de final de la Champions League el martes por la noche, superando un tenso duelo enteramente francés contra el AS Mónaco en el Parque de los Príncipes. Los parisinos empataron 2-2 en el partido de vuelta para sellar una victoria global de 5-4, pero nada fue sencillo ante un Mónaco aguerrido frente a 47.511 espectadores.
Tras protagonizar una remontada espectacular en el partido de ida en el Stade Louis II, pasando de un 2-0 en contra a un triunfo por 3-2, el PSG sabía que tenía ventaja de cara a la vuelta. Sin embargo, el Mónaco no se iba a rendir fácilmente. Maghnes Akliouche abrió el marcador justo antes del descanso, igualando el global a 3-3 y sembrando la inquietud entre la afición parisina. De repente, la eliminatoria volvía a estar completamente abierta.
El punto de inflexión llegó en el minuto 59, cuando el centrocampista monegasco Mamadou Coulibaly vio su segunda tarjeta amarilla por una falta sobre Khvicha Kvaratskhelia, dejando al Mónaco con diez jugadores. Del tiro libre resultante, apenas un minuto después, el capitán del PSG Marquinhos se elevó para cabecear con autoridad y devolver la ventaja a su equipo en el marcador global. El defensa brasileño demostró una vez más su liderazgo y su capacidad para brillar en los momentos decisivos.
Kvaratskhelia, el extremo georgiano que ha deslumbrado desde su llegada procedente del Nápoles, puso la eliminatoria fuera de alcance en el minuto 66 con un remate clínico que estableció el 2-1 en la noche y el 5-3 en el global. El jugador de 24 años se ha convertido rápidamente en una pieza fundamental del plantel parisino, y su actuación a lo largo de esta doble confrontación no hará sino acrecentar su creciente reputación en el fútbol europeo.
Jordan Teze recortó distancias para el Mónaco en el tiempo de descuento (90+1), pero el tanto no pasó de ser un gol de consolación. El pitido final confirmó la clasificación del PSG para la siguiente ronda, donde se enfrentará al FC Barcelona o al Chelsea. A lo largo de los dos encuentros, el PSG demostró una resiliencia extraordinaria, remontando en ambos partidos para asegurar su lugar entre los dieciséis mejores equipos de la principal competición continental.
Para el Mónaco, fue una campaña digna de orgullo pese a la eliminación en el global. Los monegascos exigieron al máximo al PSG en ambas mangas y demostraron que pueden competir al más alto nivel. Para el PSG y su hinchada, el alivio fue enorme mientras celebraban un paso más en su búsqueda de la gloria en la Champions League.
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