La Casa Blanca quedó bajo nuevo escrutinio el jueves después de que MS NOW informara que Natalie Harp, una de las colaboradoras más cercanas del presidente Donald Trump, trabajó durante más de un año sin la autorización de seguridad que suele obtener el personal del Ala Oeste. La cadena citó a dos personas conocedoras del asunto, mientras la presidencia afirmó que Harp ya cuenta con autorización y la defendió como leal y trabajadora.
Según el informe, Harp aplazó repetidamente la documentación requerida tras convertirse en empleada oficial de la Casa Blanca cuando Trump volvió al poder en enero de 2025. Se desconocen sus motivos. La preocupación llegó a la oficina jurídica presidencial y a responsables de seguridad, y Trump intervino personalmente antes de que Harp completara los formularios y recibiera la autorización en meses recientes, indicó una fuente.
Un alto funcionario de la Casa Blanca dijo a MS NOW que Harp obtuvo varias prórrogas debido a la extensión de la solicitud. El formulario federal SF-86 pide información sobre residencias, finanzas y contactos extranjeros e inicia una investigación de antecedentes. El reportaje no sostiene que Harp manejara indebidamente información clasificada ni determina qué material sensible, si alguno, vio antes de recibir la autorización.
La inquietud se centra en su extraordinaria cercanía al presidente. Como asistente especial y ejecutiva, acompaña regularmente a Trump y ayuda a seleccionar las noticias impresas, encuestas y mensajes que recibe. CBS News y The New York Times la han descrito como una figura de acceso que redacta publicaciones en redes sociales, viaja con el mandatario y actúa al margen de buena parte de la cadena de mando convencional.
MS NOW señaló que dentro del gobierno surgieron preocupaciones sobre su acceso y que los intentos de altos cargos por reducir su proximidad permanente no tuvieron éxito. The Guardian indicó que el relato renovó las preguntas sobre si una asesora expuesta a conversaciones muy sensibles había sido investigada adecuadamente. El exasesor de la Casa Blanca David Axelrod consideró que, si el informe es correcto, plantea un grave asunto de seguridad nacional.
La portavoz Karoline Leavitt respondió que Harp tiene autorización de seguridad como los demás empleados y sigue siendo una integrante leal y trabajadora del equipo de Trump. Harp no ofreció una respuesta separada en las informaciones. La revelación deja al gobierno ante peticiones para explicar qué acceso tuvo durante el período señalado, por qué las prórrogas continuaron tanto tiempo y qué salvaguardas se aplicaron antes de terminar la revisión federal.
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