El proyecto gasístico Browse de Woodside, cerca de Scott Reef, en Australia Occidental, afronta nueva oposición tras informaciones del 26 de octubre sobre riesgos ambientales. En un comunicado del 27 de octubre, Greenpeace Australia Pacífico pidió a los reguladores rechazarlo por las amenazas para las tortugas verdes, las ballenas azules pigmeas y el arrecife derivadas de la perforación y posibles vertidos.
Glenn Walker, responsable de naturaleza de la organización, afirmó que documentos de la autoridad ambiental reflejan graves inquietudes. Greenpeace considera insuficiente el respaldo científico de las medidas revisadas de Woodside. Son valoraciones del grupo sobre daños potenciales, no pruebas de que ya se haya producido un vertido o un daño causado por el desarrollo propuesto.
El registro de la Autoridad de Protección Ambiental de Australia Occidental confirma que Woodside solicitó cambios durante la evaluación. Estos reducen el área para excluir los hábitats someros de Scott Reef y Sandy Islet, trasladan o eliminan unidades de perforación para evitar hábitats de tortugas e incorporan tecnología contra la pérdida de control de pozos. La consulta pública duró del 12 de mayo al 10 de junio de 2025.
Woodside asegura que no prevé efectos significativos sobre la fauna marina ni perforaciones en el propio arrecife. Sus compromisos publicados sitúan la perforación más cercana a unos tres kilómetros del arrecife y a más de 20 kilómetros de Sandy Islet, lugar de anidación de tortugas verdes. También propone controles sobre iluminación artificial y ruido para limitar las molestias.
Para prevenir vertidos, Woodside prevé dos dispositivos de corte pirotécnico durante la perforación, sistemas auxiliares capaces de cortar tuberías y sellar un pozo en una emergencia. Cita además vigilancia, planes de respuesta y otras salvaguardias. Greenpeace cuestiona su suficiencia; las previsiones de la empresa no equivalen a una conclusión independiente del regulador de que todos los riesgos estén resueltos.
La controversia gira en torno a si el proyecto revisado puede proteger un medio marino sensible mientras extrae gas mar adentro. El registro de modificaciones de la autoridad documenta cambios en evaluación, no un permiso para perforar. Woodside describe Browse como sujeto a autorizaciones regulatorias, por lo que su aceptabilidad ambiental depende del proceso de evaluación y decisión.
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