Volver al inicio Fósil de pez antártico de 380 millones de años revela cómo la vida se preparó para caminar en tierra Ciencia

Fósil de pez antártico de 380 millones de años revela cómo la vida se preparó para caminar en tierra

Publicado el 25 de mayo de 2026 725 vistas

Un equipo internacional de paleontólogos ha revelado detalles revolucionarios sobre cómo la vida vertebrada se preparó para su histórica transición del agua a la tierra, al escanear el cráneo de un fósil de pez de 380 millones de años descubierto en la Antártida. Mediante tomografía de neutrones avanzada, los investigadores examinaron la caja craneal de Koharalepis jarviki, un gran pez sarcopterigio que vivía en ríos de agua dulce durante el Período Devónico, y encontraron características anatómicas sorprendentes que sugieren que la especie ya estaba desarrollando adaptaciones para la respiración aérea mientras todavía era completamente acuática.

El fósil, el único espécimen conocido de su especie, se descubrió en depósitos de agua dulce en la región de las Montañas Lashly de la Antártida. El equipo de investigación, liderado por Corinne Mensforth de la Universidad Flinders junto con sus colegas John Long, Joseph Bevitt del Centro Australiano de Dispersión de Neutrones, y Alice Clement, publicó sus hallazgos en Frontiers in Ecology and Evolution. La técnica de imágenes de neutrones les permitió ver las estructuras internas del cráneo sin dañar el espécimen irremplazable, revelando detalles que habían permanecido ocultos desde la descripción inicial del fósil hace décadas.

Entre los descubrimientos más significativos se encuentran aberturas en el cráneo que los investigadores creen pudieron haber permitido al pez tragar aire de la superficie, un comportamiento observado en algunas especies de peces modernos que habitan ambientes pobres en oxígeno. El equipo también identificó estructuras asociadas con un órgano pineal fotosensible, que en los vertebrados modernos ayuda a regular los ritmos circadianos y los comportamientos estacionales. La presencia de este órgano en una forma tan desarrollada sugiere que Koharalepis jarviki probablemente era activo cerca de la superficie del agua donde la penetración de luz era más fuerte.

Koharalepis jarviki pertenece a los tetrapodomorfos, el grupo de peces de aletas lobuladas que finalmente dio origen a todos los vertebrados de cuatro extremidades, incluidos anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Comprender la secuencia de cambios anatómicos que ocurrieron antes de la transición agua-tierra es una de las preguntas centrales de la biología evolutiva. Los nuevos hallazgos sugieren que adaptaciones respiratorias y sensoriales clave evolucionaron millones de años antes de que los primeros vertebrados realmente se arrastraran hacia la orilla, indicando que la transición fue un proceso mucho más gradual de lo que se entendía anteriormente.

El descubrimiento tiene un significado adicional porque el fósil proviene de depósitos gondwánicos en la Antártida, demostrando que la experimentación evolutiva que condujo a la vida terrestre ocurría simultáneamente en múltiples continentes antiguos en lugar de estar confinada a una sola región geográfica. Los investigadores señalaron que durante el Devónico tardío, la Antártida estaba posicionada mucho más cerca del ecuador y tenía un clima templado cálido con extensos sistemas fluviales de agua dulce. El estudio abre nuevas vías para comprender los patrones de biodiversidad durante uno de los períodos más transformadores en la historia de la vida en la Tierra.

Fuentes: ScienceDaily, Earth.com, Phys.org, SciTechDaily

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