El gigante neerlandés de equipos semiconductores ASML está rechazando enérgicamente las afirmaciones del gobierno estadounidense según las cuales una de sus máquinas de litografía ultravioleta extrema más avanzadas habría sido transferida a China en violación de los estrictos controles de exportación. Bloomberg informó el 19 de junio de 2026 que la administración Trump comunicó a ASML sus preocupaciones sobre la posibilidad de que China haya obtenido una de estas herramientas críticas de fabricación de chips.
ASML distribuyó un documento interno entre sus altos directivos titulado Ninguna indicación de que algún sistema EUV de ASML esté en China, asegurando que cada máquina EUV desplegada en todo el mundo está completamente registrada y que ninguna se encuentra en la China continental. La compañía enfatizó que sus sistemas EUV no pueden ser reubicados ni reinstalados sin la participación directa de los ingenieros de ASML, lo que haría prácticamente imposible cualquier transferencia clandestina.
Cada máquina de litografía EUV representa una de las piezas tecnológicas más complejas jamás construidas, con más de 100.000 componentes individuales y un precio que oscila entre 150 y 400 millones de dólares por unidad. ASML posee un monopolio mundial absoluto sobre estos equipos, ya que ninguna otra empresa en el planeta tiene la capacidad de fabricar sistemas de litografía ultravioleta extrema con semejante nivel de sofisticación.
Los Países Bajos prohibieron las exportaciones de EUV a China desde 2019, y ASML ha confirmado que no envió ninguna máquina EUV a ningún cliente chino durante ese período completo de siete años. El gobierno neerlandés endureció aún más las restricciones en los años siguientes, ampliando la prohibición para cubrir también algunos de los sistemas ultravioleta profundos más antiguos de ASML, reflejando la creciente preocupación internacional por las ambiciones semiconductoras de China.
Las acusaciones surgieron presuntamente tras una serie de reuniones bilaterales entre altos ejecutivos de ASML y el secretario de Comercio estadounidense Howard Lutnick, durante las cuales la parte norteamericana planteó información de inteligencia que sugería una posible violación de los controles de exportación. Las discusiones pusieron de manifiesto las tensiones persistentes entre Washington y sus aliados sobre cómo restringir más agresivamente el acceso de China a la tecnología avanzada de chips.
ASML calificó los rumores de inexactos y potencialmente perjudiciales para su reputación como socio confiable en la cadena mundial de suministro de semiconductores. La empresa señaló que sus sistemas integrales de seguimiento monitorean cada máquina EUV desde la fabricación hasta la instalación y el mantenimiento continuo, proporcionando una trazabilidad completa que revelaría cualquier movimiento no autorizado.
La controversia subraya el papel central que la tecnología de ASML desempeña en la creciente competición tecnológica entre Estados Unidos y China. Sin acceso a la litografía EUV, los fabricantes chinos de chips siguen siendo incapaces de producir los procesadores más avanzados, dejando al país dependiente de técnicas de fabricación más antiguas que van varias generaciones por detrás de la vanguardia de la producción semiconductora.
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