La Casa Blanca anunció el lunes que Estados Unidos completó un marco voluntario para que el Gobierno evalúe los modelos de inteligencia artificial más avanzados, cumpliendo el plazo de 60 días establecido por la orden ejecutiva que el presidente Donald Trump firmó el 2 de junio. La administración no publicó el documento ni explicó qué modelos estarán incluidos, mientras continúan las conversaciones con empresas de IA, según Reuters y Axios.
El marco crea una vía para que los desarrolladores consulten a las agencias federales si un modelo en desarrollo supera el umbral clasificado que define a un modelo de frontera cubierto. Según la orden, las compañías participantes podrán dar acceso al Gobierno durante un máximo de 30 días antes de ofrecer un sistema incluido a otros socios de confianza. El texto descarta expresamente licencias, autorizaciones previas o permisos gubernamentales obligatorios para modelos nuevos.
La orden asigna funciones a la Agencia de Seguridad Nacional, la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología y otros funcionarios. Estas entidades deberán mantener pruebas clasificadas para medir capacidades cibernéticas avanzadas y proteger la confidencialidad, la ciberseguridad, los controles de riesgo interno y la propiedad intelectual cuando examinen tecnología aún no publicada.
Un funcionario de la Casa Blanca señaló que el marco quedó terminado dentro del plazo y que avanzaban las conversaciones con la industria sobre los próximos pasos. Axios informó que Anthropic, OpenAI y Google comentaron un borrador, mientras las autoridades contactaban a más socios. Se esperaba una reunión técnica con compañías el martes, pero el Gobierno no había divulgado el texto, el calendario de participación ni la lista completa de empresas.
El sistema busca detectar capacidades cibernéticas potentes antes del despliegue público sin frenar el desarrollo comercial rápido. Llega tras una mayor preocupación por sistemas capaces de encontrar vulnerabilidades de software o actuar de formas inesperadas. La orden de junio también pidió crear un centro de coordinación de ciberseguridad de IA para organizar el hallazgo y la corrección de fallos, y ampliar herramientas defensivas a agencias, infraestructuras críticas, hospitales rurales, bancos comunitarios y servicios públicos locales.
La primera prueba será comprobar si los desarrolladores se suman al proceso voluntario y si el Gobierno ofrece información suficiente para reconocer cuándo un modelo está cubierto. Legisladores, investigadores y aliados estadounidenses también esperan detalles sobre el acceso anticipado y la protección de datos sensibles. Como las pruebas de capacidad y el umbral siguen clasificados, la aplicación práctica y la participación empresarial serán los próximos indicadores verificables.
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