El exrepresentante de Estados Unidos Barney Frank, figura destacada de la política estadounidense que coautoró la histórica ley Dodd-Frank y abrió camino para los derechos LGBTQ en el gobierno, falleció el martes por la noche en su hogar de Ogunquit, Maine. Tenía 86 años y había estado recibiendo cuidados paliativos desde abril por complicaciones derivadas de insuficiencia cardíaca congestiva. Su partida provocó una avalancha de homenajes de todo el espectro político, con el expresidente Barack Obama calificándolo como único en su género.
Frank representó al sur de Massachusetts en la Cámara de Representantes durante 32 años, estableciéndose como una de las mentes legislativas más agudas de su generación. Conocido por su ingenio cáustico y su rigor intelectual, se convirtió en una voz líder en debates sobre regulación bancaria, vivienda asequible y derechos civiles. Presidió la poderosa Comisión de Servicios Financieros de la Cámara durante la crisis financiera de 2008, un papel que lo situó en el centro de los esfuerzos por estabilizar la economía global en colapso.
Su logro legislativo más duradero fue la Ley Dodd-Frank de Reforma de Wall Street y Protección al Consumidor de 2010, coautorada con el senador Chris Dodd. La amplia legislación impuso una supervisión más estricta sobre las firmas de Wall Street, creó la Oficina de Protección Financiera del Consumidor y estableció nuevas reglas para prevenir la toma de riesgos imprudente que había desencadenado la peor recesión económica desde la Gran Depresión. Dodd describió a Frank como el compañero perfecto para elaborar la legislación.
Más allá de las finanzas, Frank fue una figura revolucionaria en la lucha por la igualdad LGBTQ. En 1987, se convirtió en el primer miembro del Congreso en revelar voluntariamente su homosexualidad en una entrevista con el Boston Globe, recibiendo una respuesta que él describió como abrumadoramente positiva de parte de sus electores y colegas. Su matrimonio en 2012 con Jim Ready lo convirtió en el primer miembro en ejercicio de la Cámara en una unión legal entre personas del mismo sexo. Frank argumentó consistentemente que la visibilidad y la honestidad eran las herramientas más poderosas para promover la aceptación.
Frank deja a su esposo Jim Ready, sus hermanas Ann Lewis y Doris Breay, y su hermano David Frank. Las reacciones a su fallecimiento fueron rápidas y bipartidistas, con legisladores elogiando su brillantez legislativa y su valentía personal. Los homenajes subrayaron la rara combinación de experiencia política y coraje personal que definió su carrera, dejando un legado que transformó tanto la regulación financiera estadounidense como el panorama de la representación LGBTQ en la vida pública.
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