Un marcador proteico en la sangre creado para la enfermedad de Alzheimer podría ayudar también a identificar la encefalopatía traumática crónica, o ETC, en personas vivas, según una investigación preliminar difundida por Science News el 31 de julio. Los científicos observaron que los niveles de eMTBR-tau243 aumentaban con la gravedad de la ETC confirmada después de la muerte, aunque advirtieron que el pequeño estudio todavía no constituye una prueba diagnóstica.
La ETC es una enfermedad cerebral progresiva vinculada con impactos repetidos en la cabeza, incluida la exposición en deportes de contacto. En la actualidad, los médicos solo pueden confirmarla mediante el examen del cerebro tras la muerte, por lo que no existe una prueba biológica validada durante la vida. La enfermedad incluye depósitos anormales de tau, una proteína que normalmente sostiene las neuronas y ayuda a transportar materiales dentro de ellas.
Los neurocientíficos Kanta Horie y Chihiro Sato, de la Universidad Washington, evaluaron primero eMTBR-tau243 al desarrollar un análisis para Alzheimer. En líquido cefalorraquídeo de 112 personas con ocho enfermedades cerebrales, los niveles elevados aparecieron principalmente en casos de Alzheimer, salvo en un paciente inesperado con ETC avanzada. Esa observación llevó al equipo a estudiar muestras vinculadas con cerebros donados cuya patología estaba confirmada.
El equipo examinó sangre de 11 donantes cuyos cerebros presentaban ETC. El marcador superó los niveles de controles sanos y aumentó según la etapa patológica: los casos de etapa I mostraron concentraciones significativamente menores que los de etapa IV. Solo había dos cerebros de etapa III y sus datos apenas sugirieron un patrón intermedio. El análisis sobre ETC sigue sin revisión por pares y fue presentado el 15 de julio en Londres durante la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer.
El hallazgo podría ser importante porque una prueba fiable en vida ayudaría a aclarar síntomas y a incorporar participantes adecuados a ensayos de tratamientos. Sin embargo, los investigadores señalaron que es esencial confirmarlo en una base de datos mucho mayor. Uno de los científicos que desarrolló el análisis trabaja para Eisai, compañía que desarrolla tratamientos dirigidos a eMTBR-tau243, una relación relevante al interpretar estos resultados tempranos.
Trabajos separados y revisados por pares en Nature Medicine han mostrado que el marcador plasmático refleja los ovillos de tau del Alzheimer, mientras otro estudio de 2026 halló que las listas clínicas de síntomas por sí solas coincidían mal con la ETC detectada tras la muerte. En conjunto, la evidencia respalda más investigación, no un cribado rutinario. Los siguientes pasos son la reproducción independiente, cohortes mayores y diversas, y comprobar si las mediciones distinguen la ETC de otras enfermedades relacionadas con tau en pacientes vivos.
Comentarios