Volver al inicio Un nuevo informe destaca la ruptura del vínculo climático indopacífico Ciencia

Un nuevo informe destaca la ruptura del vínculo climático indopacífico

Publicado el 13 de septiembre de 2026 2 vistas

Un informe científico publicado el domingo 13 de septiembre ha renovado la atención sobre las pruebas de que el calentamiento causado por el ser humano está alterando una antigua conexión climática entre los océanos Pacífico e Índico tropicales. El análisis revisado por pares, elaborado por investigadores de la Institución Oceanográfica de Woods Hole, indica que el debilitamiento reciente es excepcional frente a unos 400 años de condiciones reconstruidas e incluso frente a períodos simulados del último milenio. El hallazgo importa porque los vínculos estables entre cuencas oceánicas ayudan a los meteorólogos a anticipar lluvias y otros cambios climáticos en regiones tropicales muy pobladas.

Las condiciones del océano Índico normalmente han acompañado cambios importantes del Pacífico mediante patrones conectados de temperatura superficial y circulación atmosférica. Los científicos observan un debilitamiento de esa relación desde la década de 1980, pero los registros instrumentales fiables abarcan menos de un siglo, por lo que persistía la duda de si podía tratarse de una fluctuación natural. El equipo estudió la circulación de Walker del Pacífico y dos indicadores del Índico, entre ellos el modo térmico de toda la cuenca y la circulación de Walker del Índico, en vez de analizar cada océano por separado.

Para ampliar el registro, el autor principal Shawn Wang, Delia Oppo y Caroline Ummenhofer combinaron observaciones modernas con evidencias anuales conservadas en corales, anillos de árboles y estalagmitas. Esos archivos permitieron reconstruir los patrones indopacíficos de temperatura superficial desde comienzos del siglo XVII. Además, contrastaron la interpretación con simulaciones del último milenio impulsadas por cambios en gases de efecto invernadero, uso del suelo, energía solar, volcanismo y factores orbitales. El artículo de Nature Communications informó de una fuerte coincidencia entre dos métodos de reconstrucción para la mayoría de los índices climáticos estudiados.

Los registros muestran que ambas cuencas permanecieron ampliamente conectadas durante la mayor parte de los últimos cuatro siglos, con una excepción notable entre aproximadamente 1810 y 1850. Los investigadores relacionaron esa alteración histórica con una serie de grandes erupciones tropicales, incluida la del monte Tambora en 1815, y las simulaciones respaldaron la influencia volcánica. La magnitud de la respuesta dependió de la fuerza de cada erupción y del clima de fondo. En el archivo de modelos, al menos cuatro erupciones tropicales de comienzos del siglo XIX inyectaron tanto o más azufre estratosférico que la erupción del monte Pinatubo de 1991.

El patrón moderno difiere de aquel episodio volcánico. La relación entre la circulación del Pacífico y el modo térmico de la cuenca del Índico desde mediados del siglo XX parece excepcional al compararla con períodos equivalentes del milenio simulado, según los autores. Ummenhofer afirmó que las evidencias indican que el calentamiento global y las emisiones humanas están superando la influencia habitual del Pacífico sobre el Índico. El estudio no sostiene que los océanos hayan dejado de interactuar ni que los pronósticos sean inútiles; muestra que una fuente históricamente fiable de previsibilidad a corto plazo se ha vuelto menos estable.

ScienceDaily publicó su nuevo relato el 13 de septiembre, mientras que Nature Communications publicó primero el artículo de acceso abierto el 25 de agosto y la institución de Woods Hole difundió su resumen el 26 de agosto. El estudio recibió apoyo de la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos, del programa Investment in Science de Woods Hole y de su oficina de programas académicos. Los investigadores señalan que la planificación del riesgo climático deberá considerar cada vez más al Índico como un gran depósito de calor capaz de actuar con mayor independencia, mientras nuevas observaciones y modelos mejorados examinan las consecuencias para las previsiones de lluvia.

Fuentes: ScienceDaily, Woods Hole Oceanographic Institution, Nature Communications

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