Cerebras Systems, el fabricante de chips de inteligencia artificial que diseña los procesadores informáticos más grandes del mundo, protagonizó una espectacular oferta pública inicial el jueves, con sus acciones disparándose un 68 por ciento en el primer día de cotización antes de devolver parte de las ganancias el viernes. La empresa vendió 30 millones de acciones a 185 dólares cada una, recaudando 5.550 millones de dólares en lo que se convirtió en la mayor salida a bolsa tecnológica desde la de Uber en 2019 y la compañía de IA pura más significativa en entrar a los mercados públicos hasta la fecha.
Las acciones de Cerebras, que cotizan bajo el símbolo CBRS en el Nasdaq Global Select Market, abrieron a 350 dólares el jueves por la mañana, casi el doble del precio de la oferta pública inicial, y alcanzaron un máximo intradía de 385 dólares antes de estabilizarse en aproximadamente 311 dólares al cierre de la sesión. El rendimiento otorgó a la empresa una capitalización bursátil de aproximadamente 95.000 millones de dólares, situándola entre las firmas de semiconductores más valiosas del mundo a pesar de generar una fracción de los ingresos de actores establecidos como Nvidia y AMD. La demanda de la oferta superó las acciones disponibles en más de 20 veces, subrayando el intenso apetito de los inversores por las empresas posicionadas en el centro del auge de la infraestructura de inteligencia artificial.
Fundada en 2016 y con sede en Sunnyvale, California, Cerebras ha construido su negocio en torno a la computación a escala de oblea, un enfoque que fabrica un procesador completo en una sola oblea de silicio en lugar de cortarla en chips individuales. El producto estrella de la empresa, el Wafer-Scale Engine, está diseñado para entrenar y ejecutar modelos de IA significativamente más rápido que los sistemas tradicionales basados en GPU. Entre sus principales clientes se encuentran empresas farmacéuticas, laboratorios de investigación gubernamentales y compañías tecnológicas que buscan alternativas al ecosistema dominante de GPU de Nvidia.
Sin embargo, la euforia se moderó el viernes cuando las acciones de Cerebras cayeron aproximadamente un 10 por ciento en medio de una debilidad más amplia del mercado y las típicas tomas de beneficios que siguen a los grandes debuts bursátiles. Los analistas señalaron que la valoración de la empresa, aunque refleja enormes expectativas de crecimiento, conlleva riesgos significativos dada su dependencia de un número reducido de grandes clientes y la amenaza competitiva de Nvidia, que sigue dominando el mercado de chips de IA con más del 80 por ciento de cuota de mercado.
La oferta pública inicial no obstante marcó un punto de inflexión para el sector del hardware de IA y el mercado más amplio de salidas a bolsa tecnológicas, que había estado en gran medida inactivo desde la desaceleración de 2022. Los observadores del mercado interpretaron la fuerte demanda como una señal de que los inversores siguen dispuestos a pagar valoraciones elevadas por empresas con posiciones creíbles en la cadena de suministro de la inteligencia artificial. Se espera que el exitoso debut anime a otras empresas centradas en la IA a considerar ofertas públicas en los próximos meses.
Comentarios