Científicos chinos han logrado un avance histórico en la investigación de fusión nuclear, empujando exitosamente la densidad del plasma más allá de un límite teórico que ha restringido los experimentos de fusión durante décadas. El Tokamak Superconductor Experimental Avanzado, conocido como el sol artificial de China, alcanzó el régimen libre de densidad teorizado durante mucho tiempo donde el plasma permanece estable a densidades extremadamente altas sin desencadenar inestabilidades destructivas.
El equipo de investigación de los Institutos de Ciencias Físicas de Hefei demostró que la densidad del plasma puede empujarse mucho más allá del límite de Greenwald, una frontera empírica que tradicionalmente marcaba el punto donde los experimentos de fusión se vuelven inestables y deben terminarse. Al controlar cuidadosamente la presión inicial del gas combustible y aplicar calentamiento por resonancia ciclotrónica de electrones durante las fases de arranque, los investigadores redujeron la acumulación de impurezas y las pérdidas de energía que típicamente causan perturbaciones del plasma.
Según el profesor Ping Zhu de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong, el avance se basa en la teoría de autoorganización plasma-pared. En este estado, la estabilidad emerge cuando las interacciones entre el plasma y las paredes del reactor alcanzan un equilibrio cuidadosamente balanceado donde la pulverización física domina el comportamiento del plasma. El combustible de fusión fue calentado a aproximadamente 150 millones de kelvin, más de diez veces más caliente que el núcleo del Sol.
Los hallazgos, publicados en Science Advances el 1 de enero de 2026, representan un paso significativo hacia hacer de la energía de fusión una realidad práctica. El profesor Zhu declaró que los resultados sugieren una vía práctica y escalable para extender los límites de densidad en tokamaks y dispositivos de fusión de próxima generación, acercando sustancialmente la meta de la ignición de fusión. El profesor asociado Ning Yan de los Institutos de Hefei contribuyó a esta investigación revolucionaria.
La energía de fusión ha sido considerada durante mucho tiempo el santo grial de la generación de energía limpia, prometiendo energía virtualmente ilimitada con mínimo impacto ambiental. A diferencia de la fisión nuclear usada en las plantas de energía actuales, la fusión no produce residuos radiactivos de larga duración y no conlleva riesgo de fusión del núcleo. Este avance aborda uno de los desafíos fundamentales que han impedido a los científicos lograr reacciones de fusión sostenidas, potencialmente acelerando el cronograma para plantas de energía de fusión comerciales que podrían ayudar a abordar las demandas energéticas globales y el cambio climático.
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