Bangladesh ha confirmado planes para comprar 20 aviones de combate chinos J-10CE en un acuerdo valorado en aproximadamente 2.200 millones de dólares, marcando una victoria significativa para la industria de exportación de defensa de China sobre competidores occidentales, incluido el Rafale francés. Según documentos gubernamentales revisados por The Business Standard, la adquisición representa la mayor inversión en poder aéreo de Bangladesh desde su independencia y se espera que se complete para 2027.
El acuerdo surgió tras la visita oficial de cuatro días del Asesor Principal Muhammad Yunus a China en marzo de 2025, durante la cual se discutió la posible compra. China respondió positivamente a la propuesta, y el acuerdo está previsto que proceda bajo un marco de gobierno a gobierno durante los años fiscales 2025-2026 y 2026-2027, con pagos distribuidos en diez años hasta 2035-2036.
El paquete de 2.200 millones de dólares asigna aproximadamente 60 millones de dólares por avión, totalizando 1.200 millones de dólares solo para los 20 jets. Los 820 millones de dólares restantes cubren entrenamiento, logística, equipos de apoyo, repuestos, transporte, seguros y desarrollo de infraestructura. Este precio hace que el J-10CE sea significativamente más asequible que las alternativas occidentales, con costos unitarios aproximadamente la mitad de los de un Dassault Rafale.
La competencia por el contrato de aviones de combate de Bangladesh se había reducido previamente al Eurofighter Typhoon y al Dassault Rafale, con el presidente francés Emmanuel Macron visitando Daca en 2023 en un impulso diplomático por el avión francés. Sin embargo, la agitación política que obligó a la ex Primera Ministra Sheikh Hasina a huir del país interrumpió los esfuerzos europeos para asegurar el acuerdo. El nuevo gobierno bajo Yunus posteriormente se orientó hacia la opción china.
La selección del J-10CE llega en medio de afirmaciones de que el avión tuvo un desempeño exitoso contra los Rafales de la Fuerza Aérea India durante el conflicto India-Pakistán de mayo de 2025, aunque estos informes permanecen sin verificar por fuentes independientes. Bangladesh se convierte en la segunda nación del sur de Asia después de Pakistán en operar el J-10C, apodado el Dragón Vigoroso, remodelando significativamente el equilibrio regional del poder aéreo y demostrando la creciente influencia de China en el mercado global de defensa.