Alrededor de la mitad de Inglaterra se encuentra oficialmente en sequía después de que unas lluvias excepcionalmente escasas y repetidas olas de calor redujeran con rapidez los caudales, los embalses y la humedad del suelo, informó el miércoles la Agencia de Medio Ambiente. La declaración abarca zonas centrales, orientales y meridionales mientras el país atraviesa su cuarta ola de calor de 2026, según Associated Press y la agencia.
La agencia explicó que la sequía surgió rápidamente porque el calor intenso coincidió con precipitaciones muy limitadas. El sur de Inglaterra había recibido apenas cerca del 1 % de su lluvia normal de julio, mientras que el Met Office pronosticó 34 grados Celsius para el este el miércoles. La agencia señaló que se trata de la segunda sequía consecutiva de Inglaterra y la tercera en cinco años a medida que cambia el clima.
Los efectos ya alcanzan a hogares, agricultura y ecosistemas. Los ríos registran niveles bajos, los agricultores adelantan cosechas, aumenta el peligro de incendios y millones de residentes tienen restricciones de agua, indicó la agencia. Un informe del 17 al 23 de julio situó el almacenamiento nacional de los embalses en 75,3 %, unos 7,4 puntos por debajo del promedio estacional de largo plazo, y clasificó el 84 % de los caudales medidos por debajo de lo normal o en categorías inferiores.
Casi el 40 % de la población inglesa ya estaba sujeto a prohibiciones temporales de uso de agua el 23 de julio. La agencia también registró 1.353 restricciones a licencias de extracción, menores rendimientos agrícolas, uso anticipado del forraje reservado para el invierno y más incidentes con peces afectados, daños ecológicos y proliferaciones de algas. A comienzos de julio, siete empresas habían anunciado restricciones para 23 millones de clientes.
Las autoridades intensificaron las medidas de emergencia para proteger el abastecimiento y la fauna. La Agencia de Medio Ambiente informó que libera agua de embalses estratégicos y utiliza el sistema de aguas subterráneas de Shropshire para sostener el río Severn. El sistema aportaba unos 200 millones de litros diarios, mientras los equipos rescataban peces y las compañías aceleraban la reparación de fugas porque el suelo seco aumenta la presión sobre las tuberías.
El panorama sigue siendo difícil porque la agencia dijo que no se aproxima ninguna lluvia sustancial. Los funcionarios coordinan con el Gobierno, las empresas de agua y los agricultores, vigilan los incidentes ambientales y revisan medidas contra la sequía. La agencia pidió mantener el ahorro para asegurar agua suficiente para la salud pública, la producción de alimentos, los ríos y la vida silvestre durante el calor persistente.
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