Volver al inicio Marzo lo cambió todo para la economía de EE.UU. con cinco semanas consecutivas de caídas Economía

Marzo lo cambió todo para la economía de EE.UU. con cinco semanas consecutivas de caídas

Publicado el 30 de marzo de 2026 823 vistas

Marzo de 2026 debía marcar el comienzo de un año de auge para la economía estadounidense, pero en su lugar ha traído una dura dosis de realidad. El Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq registraron su quinta semana consecutiva de pérdidas, la peor racha sostenida desde que estalló el conflicto en Oriente Medio. El lunes, el Dow logró subir 279 puntos, un avance del 0,6 por ciento, mientras que el S&P 500 apenas avanzó un 0,2 por ciento y el Nasdaq retrocedió un 0,1 por ciento en una sesión mixta marcada por un cauto optimismo sobre las negociaciones diplomáticas con Irán.

La crisis energética que impulsa esta espiral bajista continúa intensificándose. El crudo Brent ha superado los 115 dólares por barril, alcanzando su nivel más alto desde la disrupción provocada por el conflicto entre Rusia y Ucrania en julio de 2022. El estrecho de Ormuz, una arteria vital para el suministro mundial de petróleo, sigue gravemente afectado, con aproximadamente 20 millones de barriles diarios comprometidos por las hostilidades. Este impacto en la oferta se ha extendido por todos los sectores económicos, elevando drásticamente los costes de transporte, los insumos industriales y los precios al consumidor.

Las expectativas de inflación se han deteriorado con rapidez. La encuesta de la Universidad de Míchigan sobre expectativas de inflación a un año fue revisada al alza hasta el 3,8 por ciento en marzo, un salto significativo desde la estimación anterior del 3,4 por ciento. La tasa de equilibrio de inflación a cinco años ha subido 26 puntos básicos desde el inicio del conflicto, alcanzando su lectura más alta desde febrero de 2025. Estas cifras reflejan una convicción creciente de que las presiones sobre los precios no son transitorias, sino que se están afianzando en las perspectivas económicas.

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, abordó la situación directamente, afirmando que los tipos de interés actuales siguen siendo apropiados dado el entorno de elevados precios energéticos. Powell reconoció que el conflicto en Oriente Medio seguirá afectando los precios de la gasolina y la dinámica inflacionaria general, aunque no señaló ningún cambio inminente en la política monetaria. Su tono prudente hizo poco por calmar unos mercados ya sacudidos por cinco semanas de ventas persistentes y una incertidumbre creciente sobre el rumbo futuro.

En el ámbito corporativo, las acciones de Alcoa se dispararon más de un 9 por ciento después de que ataques con misiles iraníes dañaran infraestructuras de producción de aluminio en Oriente Medio, restringiendo la oferta global. Al mismo tiempo, grandes gestoras de inversión como Allianz y Amundi han comenzado a cubrir activamente sus carteras contra la estanflación, esa combinación tóxica de crecimiento estancado y precios al alza que muchos economistas consideran ahora el escenario más probable para el resto de 2026.

El panorama político interno ha añadido otra capa de incertidumbre. Los trabajadores de la TSA llevan sin cobrar desde el Día de San Valentín debido a un prolongado enfrentamiento por la financiación del Departamento de Seguridad Nacional. El presidente Trump respondió emitiendo una orden ejecutiva que autoriza el pago retroactivo de emergencia, pero la disputa presupuestaria subyacente sigue sin resolverse. El espectáculo de empleados esenciales del gobierno trabajando semanas sin remuneración ha erosionado aún más la confianza del consumidor en un momento en que los hogares ya luchan con el encarecimiento del combustible y los alimentos.

De cara al futuro, los inversores se enfrentan a un entorno definido por el riesgo geopolítico, la inflación persistente y una Reserva Federal atrapada entre presiones contrapuestas. Las cinco semanas consecutivas de pérdidas han borrado las ganancias de principios de año que habían alimentado el optimismo. Con el petróleo por encima de los 115 dólares y sin una resolución del conflicto a la vista, la pregunta ya no es si marzo lo cambió todo para la economía estadounidense, sino cuánto tiempo durará este deterioro.

Fuentes: CNBC, Bloomberg, Yahoo Finance, CNN Business

Comentarios