La misión Artemis II de la NASA se lanzó con éxito el 1 de abril de 2026 a las 6:35 de la mañana (hora del Este) desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, marcando la primera vez en más de 53 años que seres humanos se aventuran más allá de la órbita terrestre baja. El imponente cohete Space Launch System, con sus 98 metros de altura y sus característicos colores naranja y blanco, propulsó la nave Orión y su tripulación de cuatro personas en una trayectoria hacia la Luna. Este momento histórico fue presenciado por millones de personas en todo el mundo.
La misión de diez días seguirá una trayectoria de retorno libre, enviando a la tripulación en un amplio arco alrededor de la Luna antes de que la gravedad los guíe de regreso a la Tierra. El viaje hasta las proximidades lunares toma aproximadamente tres días, durante los cuales los astronautas realizarán una serie de pruebas exhaustivas en los sistemas de soporte vital, navegación y comunicación de la nave Orión. Este vuelo representa el segundo lanzamiento del enorme cohete SLS y el primer viaje tripulado a bordo de Orión, ambos componentes fundamentales del programa Artemis de la NASA.
La tripulación de cuatro miembros está haciendo historia de múltiples maneras extraordinarias. El comandante Reid Wiseman, veterano astronauta de la NASA, se convierte en la persona de mayor edad en abandonar la órbita terrestre baja. El piloto Víctor Glover es la primera persona de color en viajar más allá de la órbita terrestre baja, un hito que ha resonado profundamente en comunidades de todo el planeta. La especialista de misión Christina Koch es la primera mujer en aventurarse más allá de la órbita terrestre baja, rompiendo otra barrera en la exploración espacial. El astronauta canadiense Jeremy Hansen completa la tripulación como el primer ciudadano no estadounidense en viajar a las proximidades de la Luna.
Durante su estancia cerca de la Luna, los astronautas pasarán aproximadamente un día observando la cara oculta de la superficie lunar, partes de la cual serán vistas de cerca por ojos humanos por primera vez en la historia. La tripulación capturará imágenes de alta resolución y recopilará datos valiosos que orientarán la selección de sitios de aterrizaje para la misión Artemis III, cuyo objetivo es colocar astronautas sobre la superficie de la Luna. Los científicos e ingenieros en tierra supervisarán cada aspecto del rendimiento de la nave durante esta fase crítica del vuelo.
La última vez que seres humanos viajaron más allá de la órbita terrestre baja fue durante la misión Apolo 17 en diciembre de 1972, hace más de 53 años. Desde entonces, los vuelos espaciales tripulados se han limitado a plataformas orbitales como la Estación Espacial Internacional. Artemis II representa un regreso espectacular a la exploración del espacio profundo, reavivando el entusiasmo público y el interés internacional en la ciencia lunar y las eventuales misiones tripuladas a Marte.
Artemis II sirve como precursor esencial de Artemis III, la misión que aterrizará a la primera mujer y la primera persona de color en la superficie lunar. Al validar la nave Orión y sus sistemas con una tripulación a bordo, esta misión reduce significativamente los riesgos y genera confianza para el intento de aterrizaje más ambicioso que vendrá después. Los datos recopilados durante el viaje de diez días determinarán desde el diseño de los trajes hasta los procedimientos de aterrizaje para futuras misiones.
Mientras el cohete SLS desaparecía en el cielo despejado de Florida, llevaba consigo las aspiraciones de una nueva generación de exploradores. El exitoso lanzamiento reafirma el compromiso de la NASA con la exploración lunar sostenible y establece las bases para una presencia humana permanente en la Luna y sus alrededores en la próxima década.
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