La lluvia anual de meteoros Perseidas se acerca a un máximo especialmente favorable, ya que la luna nueva mantendrá oscuros los cielos del norte durante la noche del 12 al 13 de agosto. Associated Press informó sobre el pronóstico el 9 de agosto, mientras que la NASA y organizaciones de meteoros indicaron que desde lugares suficientemente oscuros podrían verse decenas de trazos por hora si no hay nubes.
La NASA describe las Perseidas como una de las lluvias más abundantes y populares del año, con una tasa ideal de unos 50 a 100 meteoros por hora. La American Meteor Society ofrece una previsión más conservadora de aproximadamente 30 a 50 por hora desde zonas rurales. Esas cifras no están garantizadas: la contaminación lumínica, las nubes, la neblina y la extensión de cielo visible reducen el recuento real.
El fenómeno ocurre cuando la Tierra atraviesa una estela de polvo y pequeños fragmentos rocosos desprendidos por el cometa 109P/Swift-Tuttle. Según la NASA, las partículas entran en la atmósfera a unos 59 kilómetros por segundo, calientan el aire que las rodea y producen las líneas brillantes conocidas como estrellas fugaces. Algunos fragmentos mayores generan destellos más intensos y duraderos llamados bolas de fuego.
La lluvia permanece activa durante semanas, pero la mayor actividad está prevista alrededor del 12 y 13 de agosto. La Organización Internacional de Meteoros sitúa el máximo principal cerca de las 21:00 UTC del día 12, y la sociedad estadounidense explica que el radiante de la constelación de Perseo asciende después de medianoche para los observadores del norte. No se necesita telescopio ni mirar directamente a Perseo, porque los rastros pueden cruzar cualquier parte del cielo.
Los especialistas aconsejan buscar un lugar seguro y abierto lejos de las luces urbanas, dejar que los ojos se adapten a la oscuridad durante 20 o 30 minutos y evitar las pantallas. Recostarse permite abarcar más cielo. Las latitudes septentrionales tendrán la mejor vista porque Perseo alcanza allí mayor altura; gran parte del hemisferio sur contará con una perspectiva más limitada, aunque algunos meteoros todavía pueden aparecer antes del amanecer.
La luna nueva elimina este año una fuente natural importante de resplandor y permitirá distinguir meteoros débiles, pero el tiempo local seguirá siendo decisivo. El máximo llegará después de un eclipse solar total visible horas antes el 12 de agosto en una franja estrecha de Groenlandia, Islandia y España. Los astrónomos subrayan que la lluvia puede observarse con seguridad a simple vista, a diferencia del eclipse diurno, que exige protección solar adecuada.
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