Amnistía Internacional y Human Rights Watch afirmaron el jueves que las fuerzas israelíes aparentemente ejecutaron en abril un ataque deliberado contra dos periodistas civiles en el sur del Líbano, que mató a la corresponsal de Al-Akhbar Amal Khalil e hirió gravemente a la fotógrafa independiente Zeinab Faraj. Las organizaciones pidieron una investigación independiente por un posible crimen de guerra, mientras Israel señaló que su revisión preliminar determinó que la operación iba dirigida contra miembros de Hezbolá.
Las conclusiones se refieren a una secuencia de ataques del 22 de abril en Al-Tiri, a unos ocho kilómetros de la frontera israelí, menos de una semana después del inicio de una frágil tregua entre Israel y Hezbolá. Khalil, de 42 años, llevaba mucho tiempo informando desde el sur libanés. Faraj, de 21, trabajaba junto a ella para cubrir daños en localidades afectadas por el conflicto, según Associated Press y las organizaciones de derechos humanos.
Los investigadores dijeron que analizaron fotografías, videos, imágenes satelitales, testimonios de testigos y funcionarios, y comunicaciones de WhatsApp. Su reconstrucción sostiene que un primer ataque con dron mató a dos hombres en un vehículo próximo a las reporteras, un segundo alcanzó el automóvil de las periodistas después de que se detuvieran y un tercero golpeó el edificio donde las mujeres heridas buscaron refugio. Drones que volaban a baja altura permanecieron sobre la zona, indicaron los grupos.
La Cruz Roja Libanesa finalmente recibió autorización para entrar y rescató a Faraj, pero los paramédicos afirmaron que disparos israelíes los obligaron a retirarse antes de alcanzar a Khalil bajo los escombros. Human Rights Watch citó un informe forense según el cual murió por la noche de un paro cardíaco causado por traumatismo craneal y una hemorragia grave. Los grupos dijeron que autoridades libanesas y la misión de paz de la ONU habían avisado repetidamente a Israel sobre las periodistas.
El ejército israelí declaró el jueves que una investigación preliminar concluyó que Khalil murió durante ataques dirigidos contra miembros de Hezbolá y que la revisión terminada sería enviada a su división jurídica. Israel niega que ataque intencionalmente a periodistas. Human Rights Watch dijo no hallar pruebas de que los dos hombres muertos cerca de las reporteras fueran combatientes, y las ONG sostuvieron que declarar una zona restringida no elimina la protección civil del derecho humanitario.
Amnistía y Human Rights Watch instaron al Líbano a investigar y a conceder jurisdicción a la Corte Penal Internacional sobre presuntos delitos desde octubre de 2023; también reclamaron un embargo de armas y otras medidas internacionales. El caso aumenta la presión para exigir responsabilidades por ataques a trabajadores de prensa en el conflicto regional. Cualquier conclusión penal requerirá un proceso judicial independiente, y la revisión militar final de Israel seguía pendiente el jueves.
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