Las autoridades del estado malasio de Sarawak activaron el lunes una sala de operaciones y endurecieron los controles sobre las quemas al aire libre después de que la calidad del aire en Serian alcanzara un nivel insalubre. Al mismo tiempo, la vigilancia por satélite mostró una gran concentración de focos térmicos al otro lado de la frontera, en el Kalimantan indonesio. La Junta de Recursos Naturales y Medio Ambiente de Sarawak advirtió que la contaminación podría empeorar si se intensifica la quema de biomasa fuera del estado.
Serian registró un Índice de Contaminación del Aire de 153 a las cuatro de la tarde, hora local, del 27 de julio, según la junta. En el sistema malasio, los valores de 101 a 200 se clasifican como insalubres. Otras siete áreas de vigilancia presentaron niveles moderados de entre 51 y 100, mientras que cinco permanecieron en la categoría buena, por debajo de 50. El organismo indicó que las mediciones del estado mostraban una tendencia general al alza desde el 10 de julio.
Los datos del Centro Meteorológico Especializado de la ASEAN citados por la junta identificaron 1.081 focos térmicos en Kalimantan entre el 1 y el 26 de julio, incluidos 442 durante los últimos cinco días del periodo. Sarawak contabilizó 16 en todo ese intervalo y solo uno durante los últimos siete días. Los focos son anomalías térmicas detectadas por satélite que pueden indicar incendios, aunque las agencias suelen evaluarlas junto con información sobre humo y condiciones meteorológicas.
El riesgo regional está condicionado por el monzón del suroeste, que comenzó en Malasia el 14 de mayo y se prevé que continúe hasta septiembre. Los vientos dominantes del suroeste pueden transportar humo desde las zonas con incendios hacia el oeste de Sarawak. La junta señaló que este patrón crea la posibilidad de neblina transfronteriza y de un mayor deterioro del aire si los fuegos se expanden fuera de las fronteras estatales.
Como respuesta, la junta revocó permisos de quema controlada ya aprobados, suspendió la emisión de nuevos permisos y envió a los promotores avisos que prohíben las quemas abiertas. También pidió a la población evitar cualquier fuego al aire libre, ayudar a apagar incendios pequeños cuando sea seguro y comunicar los incidentes. Una condena por quema ilegal conforme a la ordenanza ambiental de Sarawak puede acarrear una multa de hasta 100.000 ringgits, cinco años de prisión, o ambas sanciones.
Las autoridades seguirán observando los índices del aire, los focos satelitales y los vientos para determinar si la alerta se convierte en un episodio de humo más amplio. La gran diferencia entre los recuentos de Kalimantan y Sarawak sitúa el transporte transfronterizo en el centro de la preocupación, aunque la junta condicionó el pronóstico a que aumenten las quemas. Las medidas inmediatas buscan limitar las fuentes locales mientras la vigilancia regional define la dirección y la gravedad de la contaminación.
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