Los residentes de Tesalónica, la segunda ciudad más grande de Grecia, han recibido la orden de permanecer en sus hogares con ventanas y puertas cerradas después de que un incendio forestal de rápida propagación engullera una planta de reciclaje en el suburbio cercano de Oraiokastro, enviando una densa columna de humo tóxico sobre el área metropolitana. Las autoridades griegas de protección civil emitieron avisos de confinamiento para varios suburbios circundantes, advirtiendo que la combustión de materiales industriales representaba graves riesgos para la salud. Cinco bomberos resultaron heridos combatiendo el incendio, tres de ellos en estado grave tras inhalar gases tóxicos.
El incendio estalló el sábado por la noche y se propagó rápidamente debido a poderosas ráfagas de viento, alcanzando zonas industriales donde consumió varias instalaciones de procesamiento, incluida la planta de reciclaje. Aproximadamente 160 bomberos fueron desplegados durante toda la noche para contener las llamas, y aviones de extinción se sumaron al esfuerzo al amanecer del domingo. Se ordenaron evacuaciones en tres suburbios y un centro asistencial que albergaba a 157 personas con discapacidad, todas reubicadas de forma segura.
Las autoridades griegas arrestaron a un hombre de 76 años el sábado por la noche como sospechoso de haber iniciado el incendio. Según los investigadores, el hombre parecía estar en estado de embriaguez y conducía a gran velocidad por un camino rural cuando su vehículo cayó en una zanja, y las chispas de las ruedas encendieron la vegetación seca. Las llamas se propagaron entonces de manera incontrolable hacia la zona industrial, alimentadas por el calor extremo y las condiciones de sequía que azotan el sur de Europa desde hace semanas.
El incidente de Tesalónica forma parte de una crisis más amplia de incendios forestales que azota el sur de Europa tras una ola de calor histórica a finales de junio. Los científicos del grupo World Weather Attribution señalaron que dicha ola de calor habría sido prácticamente imposible sin el cambio climático provocado por la quema de combustibles fósiles. En el centro de Portugal, más de 1.200 bomberos respaldados por cerca de 400 vehículos y 15 aeronaves combaten un enorme incendio cerca de Vouzela que ha arrasado más de 12.000 hectáreas desde el jueves. España desplegó 120 bomberos y 45 vehículos como refuerzo hacia Portugal.
En todo el sur de Europa, los incendios combinados han quemado más de 19.000 hectáreas, una superficie superior al doble del tamaño de Manhattan. Se espera que las temperaturas en las regiones afectadas vuelvan a alcanzar los 40 grados centígrados en los próximos días, lo que aumenta los temores de que la temporada de incendios continúe intensificándose. Los expertos ambientales advierten que la frecuencia y gravedad de estos eventos están aumentando a medida que el cambio climático impulsa períodos de calor más prolongados y extremos en toda la cuenca mediterránea.
La Unión Europea ha activado su mecanismo de protección civil para coordinar la asistencia transfronteriza en la lucha contra incendios, con varios estados miembros contribuyendo con personal y equipamiento. Las previsiones meteorológicas ofrecen poco alivio, con altas temperaturas sostenidas y precipitaciones mínimas previstas para gran parte del sur de Europa hasta mediados de julio. Las autoridades griegas han prometido mantener la alerta de confinamiento para Tesalónica hasta que los índices de calidad del aire vuelvan a niveles seguros, mientras que los funcionarios portugueses han advertido que el incendio de Vouzela permanece solo parcialmente contenido.
Comentarios