La inflación británica subió al 3,1% en agosto desde el 2,9% de julio, informó la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) el 16 de septiembre de 2026. Reuters y Associated Press señalaron que es un máximo de cinco meses. El alza centra la atención en el gasto familiar antes de la decisión sobre tipos del Banco de Inglaterra del 17 de septiembre.
La ONS identificó al transporte, especialmente los combustibles, como principal motor del alza. Su inflación anual llegó al 23%, frente al 15,5% de julio. AP vinculó la presión en los surtidores con las consecuencias de la guerra de Irán, que ha alterado los mercados energéticos y dificulta volver al objetivo de inflación del 2% del banco central.
La gasolina subió una media de 9,1 peniques por litro en agosto, hasta 161,3 peniques, el máximo desde noviembre de 2022, según la ONS. El diésel aumentó 14,2 peniques, hasta 181,8 por litro. Los billetes aéreos también contribuyeron: subieron un 6,2% mensual, frente al 2,1% de agosto de 2025.
Los indicadores subyacentes fueron más estables. La ONS señaló que el IPC básico, sin energía, alimentos, alcohol ni tabaco, siguió en el 2,6%. La inflación de servicios se mantuvo en el 3,4%. Según Reuters, la estabilidad de las medidas que excluyen la energía encarecida ofrece cierto alivio al Banco de Inglaterra pese al aumento del índice general.
El índice amplio CPIH, que incluye los costes de vivienda de los propietarios ocupantes, subió del 3,1% al 3,3%, según la ONS. Los precios medidos por el IPC crecieron un 0,5% mensual, frente al 0,3% de un año antes. Las cifras anuales y mensuales abarcan períodos distintos y muestran la relevancia del alza para el poder adquisitivo familiar.
AP informó de que se esperaba ampliamente que los responsables mantuvieran el tipo en el 3,75% el 17 de septiembre mientras evaluaban si el alza de precios pasa a los salarios. Seguía siendo una previsión, con la decisión pendiente al publicarse este artículo. La próxima publicación de la ONS sobre inflación del consumo será el 21 de octubre.
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