El ejército de los Estados Unidos logró rescatar al segundo tripulante de un F-15E Strike Eagle derribado en las montañas del sur de Irán durante las primeras horas del domingo, hora local. La operación puso fin a una odisea de 36 horas que involucró a cientos de militares y personal de inteligencia. El oficial de sistemas de armas, descrito por el presidente Donald Trump como un coronel muy respetado, había evadido la captura a pesar de estar herido en un terreno sumamente escarpado.
El oficial se eyectó de la aeronave el viernes 3 de abril, cuando el F-15E del Escuadrón de Caza 494, basado en RAF Lakenheath, fue derribado sobre el sur de Irán. Teherán afirmó que el avión había sido alcanzado por lo que denominó un nuevo sistema avanzado de defensa aérea. Mientras el piloto fue recuperado rápidamente el viernes, el segundo tripulante quedó solo y herido en territorio hostil, con las fuerzas iraníes buscándolo activamente.
A pesar de las heridas sufridas durante la eyección, el coronel logró escalar el terreno rocoso de las montañas hasta alcanzar una cresta a unos 2.100 metros sobre el nivel del mar. Solo contaba con una pistola, un dispositivo de comunicación y una baliza de rastreo. Durante más de 24 horas, se desplazó por las alturas mientras las autoridades iraníes ofrecían una recompensa a los civiles locales a cambio de información sobre el aviador desaparecido.
La Agencia Central de Inteligencia desempeñó un papel fundamental en el éxito del rescate al lanzar una elaborada campaña de engaño. Agentes de la CIA difundieron información falsa dentro de Irán sugiriendo que ambos tripulantes ya habían sido localizados y estaban siendo trasladados para su exfiltración. La desinformación desvió con éxito a los equipos de búsqueda iraníes de la posición real del oficial, proporcionando un tiempo valioso para que las fuerzas de rescate estadounidenses llegaran hasta él.
Comandos estadounidenses, respaldados por aviones que lanzaban municiones para neutralizar amenazas en la zona, finalmente localizaron y extrajeron al oficial. La operación no estuvo exenta de complicaciones. Dos aviones de transporte de operaciones especiales MC-130J sufrieron daños en una pista remota en Irán. En lugar de arriesgarse a que las aeronaves cayeran en manos iraníes, el ejército envió aviones de reemplazo y destruyó los dos MC-130J en tierra.
El presidente Trump, que siguió la operación desde la Casa Blanca, publicó un mensaje triunfante en redes sociales anunciando la recuperación del tripulante. Trump describió al oficial como gravemente herido pero realmente valiente, y añadió que esperaba que el coronel se recuperara por completo. El rescate constituye un momento dramático en el día 37 del conflicto en curso, subrayando el alcance y la capacidad de las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses incluso en lo profundo del territorio iraní.
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