Estados Unidos entra en una fase más duradera de su campaña arancelaria al utilizar leyes comerciales consolidadas para sustituir gravámenes temporales y reconstruir los que anuló la Corte Suprema, informó Reuters el 25 de julio. El cambio podría alterar los costos y las decisiones de suministro en el mercado estadounidense de importaciones, valorado en 3,4 billones de dólares, y ofrecer a las empresas una visión más clara, aunque todavía incierta, de la política comercial de Washington.
La medida más reciente impone aranceles del 10% o del 12,5% a bienes de 60 economías que, según Washington, no aplican adecuadamente las prohibiciones sobre productos fabricados con trabajo forzoso. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos indicó que las medidas, adoptadas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, abarcan el 99,4% de las importaciones estadounidenses y sustituyen en gran parte un arancel mundial temporal del 10% que expiró el viernes.
Reuters señaló que el Gobierno también desarrolla una investigación sobre exceso de capacidad industrial que involucra a 16 grandes socios comerciales, entre ellos China, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, México y Vietnam. Otras revisiones previstas o en curso examinan las prácticas vietnamitas de propiedad intelectual y la protección por seguridad nacional de sectores estratégicos como semiconductores, robótica y maquinaria industrial.
La nueva estructura llega después de que la Corte Suprema rechazara amplios aranceles anteriores impuestos mediante poderes de emergencia. Reuters informó que aquellos gravámenes generaron 166.000 millones de dólares antes de que los reembolsos a importadores llevaran la recaudación neta a terreno negativo. Los posteriores aranceles temporales de 150 días produjeron 31.000 millones de dólares en ingresos calculados hasta el 5 de julio, dinero que también podría ser devuelto si se mantiene un fallo de un tribunal federal.
Las empresas afrontan ahora una combinación de mayor previsibilidad y riesgo persistente. El fabricante de aspiradoras Bissell dijo a Reuters que había previsto aranceles entre el 10% y el 15% y que no adelantó importaciones, pero pequeñas compañías ya impugnaron judicialmente los gravámenes vinculados al trabajo forzoso. AP informó el 25 de julio que el aumento de los costos comerciales, energéticos y crediticios estaba influyendo en las decisiones de hogares y empresas.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, explicó a senadores que cambiaron las autoridades legales, pero no la estrategia, según Reuters. Añadió que los aranceles acumulados deberían mantenerse dentro de límites negociados, incluido el 15% para la Unión Europea, Japón y Corea del Sur, mientras continúan las investigaciones y las demandas. Las próximas decisiones mostrarán la durabilidad del sistema y cuánto costo adicional trasladarán los importadores a los consumidores.
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