La Corte Suprema de Estados Unidos levantó el lunes un obstáculo judicial al plan del presidente Donald Trump para restringir el voto por correo antes de las elecciones legislativas de noviembre, aunque mantuvo vigente otra orden judicial de alcance nacional. La decisión de emergencia permite a la administración avanzar con partes del decreto firmado en marzo mientras continúan los litigios, lo que genera incertidumbre pocos días antes de que los estados envíen las primeras papeletas a militares y votantes en el extranjero.
La mayoría conservadora de seis magistrados frente a tres no decidió si el decreto es constitucional. Determinó que 23 estados, en su mayoría gobernados por demócratas, y el Distrito de Columbia impugnaron la política demasiado pronto porque las agencias federales todavía no habían tomado medidas concretas que los perjudicaran. Los jueces suspendieron una orden emitida en junio por la jueza federal Indira Talwani en Massachusetts y señalaron que los estados podrían volver a los tribunales si la aplicación causa un daño más inmediato.
El decreto de Trump ordena al Departamento de Seguridad Nacional elaborar listas de ciudadanos para los estados y pide al Departamento de Justicia priorizar casos contra funcionarios que entreguen papeletas a personas que el gobierno federal considere no elegibles. También instruye al Servicio Postal a tramitar votos por correo únicamente para electores incluidos en listas estatales aprobadas. Trump presenta las medidas como protecciones de la integridad electoral, aunque el voto de no ciudadanos y el fraude con papeletas postales son poco frecuentes.
El Servicio Postal finalizó normas relacionadas que exigen a los estados entregar listas de votantes por correo y colocar nuevas marcas y códigos de barras únicos en los sobres de ida y vuelta. Una segunda orden de Talwani, dictada el 11 de agosto en una demanda de organizaciones defensoras del derecho al voto, todavía bloquea esos cambios postales en todo el país para las elecciones de 2026. La administración pidió a la jueza el lunes por la noche que levantara o suspendiera esa restricción restante tras la intervención de la Corte Suprema.
Los administradores electorales afrontan un calendario muy ajustado. Carolina del Norte debe enviar las papeletas a militares y ciudadanos en el extranjero el 4 de septiembre y otros estados lo harán poco después, cuando muchos sobres y procedimientos ya están preparados. Datos federales citados por AP indican que cerca del 30 % de los votos de la elección presidencial de 2024 se emitieron por correo. El secretario de Estado de Arizona, Adrian Fontes, afirmó que allí se puede seguir votando por correo y que por ahora ningún procedimiento ha cambiado.
La disputa vuelve ahora a tribunales inferiores, donde los estados y las organizaciones de derechos electorales pueden renovar o modificar sus impugnaciones a la norma postal definitiva. La decisión de la Corte Suprema es preliminar y deja sin resolver tanto la autoridad legal del decreto como su efecto práctico. Que alguna restricción alcance a los votantes antes de noviembre dependerá de fallos rápidos en los casos pendientes y de las medidas que las agencias federales intenten aplicar.
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