Volver al inicio El VLT obtiene la prueba más sólida de una compañera de Betelgeuse Ciencia

El VLT obtiene la prueba más sólida de una compañera de Betelgeuse

Publicado el 28 de julio de 2026 686 vistas

Astrónomos que utilizaron el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral en Chile obtuvieron la imagen más nítida hasta ahora de una probable compañera de Betelgeuse, la célebre supergigante roja de Orión. El equipo informó el 28 de julio que la detección directa aporta pruebas sólidas de que la estrella no está sola, aunque subrayó que hará falta otra época de observación para demostrar que ambos objetos están unidos gravitacionalmente.

La candidata, denominada Betelgeuse B, apareció en datos recogidos con el instrumento SPHERE del VLT el 6 de diciembre de 2024, cuando modelos anteriores predecían que una compañera estaría cerca de su máxima separación aparente. Los investigadores dedicaron meses a procesar las observaciones mediante dos técnicas independientes concebidas para separar una fuente puntual tenue del resplandor y la compleja superficie de la supergigante.

El estudio revisado por pares en Astronomy & Astrophysics registra una significación de 6,1 sigma con el análisis principal y de 5,1 sigma con un segundo método. La fuente estaba a 52,32 milisegundos de arco de Betelgeuse en la imagen. Si ambas estrellas se formaron juntas, su brillo corresponde a una joven estrella de secuencia principal con entre 2,6 y 3,1 veces la masa del Sol, no a la compañera de aproximadamente una masa solar prevista inicialmente.

Durante cerca de un siglo, los astrónomos han buscado una explicación al largo ciclo de brillo de Betelgeuse. Estudios de 2024 relacionaron el ciclo de unos 2.200 días con una posible órbita y anticiparon la geometría favorable de diciembre de 2024. Una observación de Gemini North había ofrecido una señal tentativa de 1,5 sigma, mientras que búsquedas ultravioletas y de rayos X no detectaron el objeto; el nuevo resultado en luz visible es mucho más sólido y coincide con la posición prevista.

El hallazgo importa más allá de una estrella conocida porque las compañeras de supergigantes rojas son difíciles de observar y pueden influir en los vientos estelares, la estructura superficial y la evolución antes de una supernova. El artículo calcula una separación proyectada mínima de unos 8,8 unidades astronómicas y un período orbital de al menos cerca de seis años bajo una estimación de distancia, en concordancia general con la larga variación de Betelgeuse. Aún no se sabe si la candidata afectará su explosión final.

Los investigadores planean buscar Betelgeuse B al otro lado de la estrella principal cuando avance en la órbita propuesta. Ese seguimiento comprobará si la fuente se mueve con Betelgeuse y permitirá confirmar formalmente que es una compañera y no una alineación casual. Observaciones adicionales podrán precisar la órbita y evaluar si los ciclos largos de brillo revelan parejas ocultas alrededor de otras supergigantes rojas.

Fuentes: European Southern Observatory, Astronomy & Astrophysics, Phys.org

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