Volver al inicio El fármaco experimental DT-109 revierte la enfermedad grave del hígado graso al proteger el intestino en estudios con animales Salud

El fármaco experimental DT-109 revierte la enfermedad grave del hígado graso al proteger el intestino en estudios con animales

Publicado el 12 de julio de 2026 675 vistas

Un fármaco experimental ha revertido una enfermedad grave del hígado graso en estudios con animales al reparar el intestino y evitar que toxinas dañinas lleguen al hígado, informaron investigadores de Michigan Medicine. El compuesto, conocido como DT-109, hizo remitir una esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica, una forma avanzada y cada vez más frecuente de enfermedad hepática, según el estudio publicado en The Journal of Clinical Investigation.

La dolencia, a menudo abreviada como MASH, representa una fase grave de la enfermedad del hígado graso, en la que la acumulación de grasa se acompaña de inflamación y cicatrización. Se ha convertido en un problema de salud mundial creciente, estrechamente ligado a la obesidad y a los trastornos metabólicos, mientras que los tratamientos eficaces siguen siendo escasos, lo que expone a muchos pacientes al riesgo de progresar hacia una cirrosis o una insuficiencia hepática.

El equipo de investigación, dirigido por Eugene Chen, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan, se centró en la conexión entre el intestino y el hígado. Descubrieron que un motor clave de la enfermedad es la proliferación de la bacteria Clostridium perfringens, que produce amoníaco en el intestino. Los niveles elevados de amoníaco erosionan el revestimiento interno del tubo digestivo y debilitan la barrera intestinal, lo que permite que las toxinas la atraviesen y lleguen al hígado, donde desencadenan respuestas inflamatorias dañinas.

El DT-109, un compuesto construido a partir del aminoácido glicina en forma de un pequeño péptido de tres partes, interrumpió este proceso. En pruebas con ratones y con primates no humanos, redujo la presencia de Clostridium perfringens y disminuyó la producción de amoníaco en el intestino, fortaleciendo la barrera intestinal y restaurando la integridad tanto del intestino como del hígado. Al actuar sobre la vía intestino-hígado subyacente y no solo sobre el hígado, el fármaco abordó una causa de raíz de la enfermedad.

El enfoque es notable porque replantea la enfermedad grave del hígado graso como un trastorno impulsado en parte por el intestino, lo que abre una vía distinta de tratamiento. Confirmar el efecto en primates no humanos, cuya biología se parece más a la humana, refuerza la idea de que el mecanismo podría trasladarse a las personas, según los investigadores.

A pesar de los prometedores resultados, los hallazgos proceden de modelos animales y requerirán ensayos clínicos en humanos antes de que cualquier terapia pueda estar disponible. Aun así, el trabajo apunta a una posible nueva estrategia para una enfermedad que hoy ofrece pocas opciones a los pacientes, y subraya el creciente reconocimiento de que la salud del intestino puede moldear afecciones mucho más allá del sistema digestivo.

Fuentes: Michigan Medicine, ScienceDaily, Medical Xpress, EurekAlert, The Journal of Clinical Investigation

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