Una cepa mutada de influenza que causó brotes graves en el extranjero ahora se está propagando rápidamente por Estados Unidos, lo que llevó a los funcionarios de salud a emitir advertencias mientras los hospitales se preparan para una afluencia de pacientes durante la temporada navideña.
La cepa H3N2 "subtipo K" ha demostrado mayor transmisibilidad y síntomas más severos en comparación con las variantes estacionales anteriores. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que ya ha habido 4,6 millones de casos de gripe, 49.000 hospitalizaciones y aproximadamente 1.900 muertes por influenza en Estados Unidos esta temporada.
Los expertos en salud instan a los estadounidenses que aún no han recibido su vacuna anual contra la gripe a hacerlo de inmediato. La vacuna actual proporciona protección parcial contra la nueva cepa, aunque los funcionarios reconocen que puede ser menos efectiva que en años anteriores debido a las mutaciones del virus.
Los síntomas del subtipo K del H3N2 incluyen fiebre alta, dolores musculares severos, dificultad respiratoria y fatiga prolongada. Las personas mayores, los niños pequeños y aquellos con sistemas inmunológicos comprometidos tienen mayor riesgo de complicaciones.
Los hospitales de todo el país están implementando protocolos de emergencia en anticipación al aumento de pacientes.
Comentarios