Volver al inicio Terremoto de magnitud 7,8 sacude Filipinas, dejando al menos 37 muertos y desatando un tsunami Mundo

Terremoto de magnitud 7,8 sacude Filipinas, dejando al menos 37 muertos y desatando un tsunami

Publicado el 10 de junio de 2026 749 vistas

Un potente terremoto de magnitud 7,8 sacudió la costa sur de Mindanao, en Filipinas, el 8 de junio de 2026, causando la muerte de al menos 37 personas, hiriendo a más de 482 y dejando a cuatro desaparecidas. El epicentro se ubicó frente a la costa de la provincia de Sarangani, en la región de Soccsksargen, aproximadamente a 26 kilómetros al oeste-suroeste de Kablalan. Se trata del terremoto más fuerte que ha golpeado a Filipinas desde 1990 y uno de los eventos sísmicos más destructivos que ha experimentado el archipiélago en cinco décadas.

El número de víctimas mortales se concentra en varias provincias del sur de Mindanao. La provincia de Sarangani sufrió las pérdidas más graves con 18 fallecidos, mientras que la ciudad de General Santos reportó 12 muertes. Tres personas perdieron la vida en South Cotabato y cuatro fallecimientos adicionales fueron confirmados en Davao Occidental. Los equipos de búsqueda y rescate continúan rastreando las estructuras colapsadas, y las autoridades han advertido que las cifras de víctimas podrían seguir aumentando a medida que las operaciones lleguen a zonas más remotas.

El terremoto desencadenó un tsunami de un metro de altura que impactó las comunidades costeras cercanas, agravando la destrucción causada por el temblor inicial. Se emitieron alertas de tsunami en una amplia franja de la región de Asia-Pacífico, incluyendo el sur de Filipinas, Indonesia, Malasia, Palaos, Japón, Taiwán y Papúa Nueva Guinea. Los residentes costeros de las áreas afectadas recibieron la orden de trasladarse inmediatamente a terrenos elevados, y se activaron procedimientos de evacuación en varias provincias a lo largo del litoral sur filipino.

Las autoridades filipinas han movilizado extensas operaciones de rescate y recuperación en las regiones afectadas. Personal militar, equipos de respuesta ante desastres y voluntarios civiles trabajan sin descanso para localizar a los sobrevivientes atrapados bajo los escombros. Se han establecido refugios de emergencia para miles de familias desplazadas, mientras que los hospitales en General Santos y las ciudades circundantes están operando a plena capacidad para atender a los heridos. Las organizaciones internacionales de ayuda han señalado su disposición a brindar asistencia conforme se aclara la magnitud del desastre.

Los sismólogos han señalado que el terremoto ocurrió a lo largo de la compleja frontera tectónica donde la Placa del Mar de Filipinas se subduce bajo la Placa Euroasiática, una zona conocida por generar poderosos eventos sísmicos. Las réplicas continúan sacudiendo la región, con varias que superan la magnitud 5,0, manteniendo a las comunidades en estado de alerta y complicando los esfuerzos de rescate. El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología ha advertido a los residentes que permanezcan vigilantes y eviten regresar a estructuras dañadas hasta que se completen evaluaciones exhaustivas de seguridad.

El desastre ha atraído la atención internacional, con gobiernos de la región expresando solidaridad y ofreciendo apoyo. La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios ha activado sus mecanismos de respuesta rápida, y países vecinos como Japón, Australia y Corea del Sur han ofrecido paquetes de ayuda de emergencia. El gobierno filipino ha declarado el estado de calamidad en las provincias más gravemente afectadas, desbloqueando fondos de emergencia para las labores de socorro y reconstrucción que se espera tomen meses, si no años, en completarse.

Fuentes: Al Jazeera, NPR, CBS News, Xinhua

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