Científicos de la Universidad de California en San Diego han anunciado los resultados de un ensayo clínico histórico que demuestra que el fármaco experimental ION224 puede reducir drásticamente la grasa hepática y la inflamación en pacientes que sufren de esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica, comúnmente conocida como MASH. Esta condición, que afecta a aproximadamente 25 millones de estadounidenses y cientos de millones de personas en todo el mundo, cuenta actualmente con opciones terapéuticas extremadamente limitadas y frecuentemente progresa hacia cirrosis e insuficiencia hepática.
El ensayo clínico de fase 2, publicado en The Lancet, inscribió a 280 pacientes con MASH confirmada por biopsia en 45 centros médicos de Estados Unidos y Europa. Los pacientes que recibieron ION224 mediante inyección subcutánea cada cuatro semanas mostraron una notable reducción promedio del 50 por ciento en el contenido de grasa hepática después de 48 semanas de tratamiento, en comparación con solo el 7 por ciento en el grupo placebo. Más importante aún, el 35 por ciento de los pacientes tratados logró la resolución completa de la esteatohepatitis sin empeoramiento de la fibrosis hepática.
ION224 funciona mediante un novedoso mecanismo de acción dirigido a una proteína llamada DGAT2, que desempeña un papel crítico en la síntesis de triglicéridos dentro de las células hepáticas. Al inhibir selectivamente la producción de esta enzima utilizando tecnología de oligonucleótidos antisentido, el fármaco reduce la acumulación de grasa en el tejido hepático sin los efectos secundarios sistémicos asociados con otros enfoques para reducir los lípidos. El Dr. Rohit Loomba, investigador principal y director del Centro de Investigación Clínica MASH en UC San Diego, explicó que este enfoque dirigido representa un cambio fundamental en el tratamiento de la enfermedad.
La MASH se ha convertido en una de las crisis de salud hepática más apremiantes del siglo XXI, impulsada en gran medida por las crecientes tasas de obesidad, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico. A diferencia de la simple enfermedad de hígado graso, que generalmente es benigna, la MASH implica inflamación activa y daño progresivo a las células hepáticas que puede conducir a cicatrización irreversible. El único fármaco previamente aprobado para la MASH, resmetirom, aborda una vía diferente y ha mostrado una eficacia más modesta en ciertas poblaciones de pacientes.
El perfil de seguridad de ION224 resultó alentador a lo largo del ensayo. Los efectos secundarios más comunes fueron reacciones leves en el sitio de inyección, reportadas en aproximadamente el 15 por ciento de los participantes, y reducciones temporales en el recuento de plaquetas que permanecieron dentro de rangos clínicamente aceptables. No se atribuyeron eventos adversos graves al fármaco, y los investigadores señalaron que el esquema de dosificación mensual ofrece una ventaja significativa sobre los medicamentos orales diarios.
Ionis Pharmaceuticals, la compañía que desarrolla ION224, ha anunciado planes para iniciar un ensayo de fase 3 a gran escala en el cuarto trimestre de 2026, con el objetivo de solicitar la aprobación regulatoria de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos para 2029. Si tiene éxito, ION224 podría convertirse en uno de los tratamientos hepáticos más impactantes desarrollados en décadas, abordando una enorme necesidad médica no satisfecha para millones de pacientes en todo el mundo que actualmente tienen pocas opciones efectivas más allá de modificaciones en el estilo de vida y cirugía para pérdida de peso.
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