Estados Unidos ha pausado temporalmente el procesamiento de visas de inmigrante en todo el mundo mientras el Departamento de Estado capacita a funcionarios consulares para evaluar con mayor rigor a solicitantes que podrían ser considerados dependientes de prestaciones públicas. La interrupción afecta a quienes piden una visa para mudarse permanentemente al país; los permisos temporales de turismo, estudios o negocios pertenecen a otra categoría.
El Departamento de Estado informó que sus embajadas y consulados iniciaron una capacitación global a comienzos de agosto. Los funcionarios reciben orientación para aplicar la causal vigente de inadmisibilidad por carga pública, que exige una evaluación individual sobre la posibilidad de que un solicitante dependa principalmente de asistencia gubernamental. La institución no ha presentado la medida como una suspensión permanente.
Associated Press señaló que la pausa no debería extenderse más allá de principios o mediados de septiembre. El departamento indicó que reprogramará las entrevistas canceladas o aplazadas, y que muchos solicitantes citados originalmente en agosto podrían recibir fechas en septiembre, octubre o noviembre. Aun así, el retraso añade incertidumbre para familias y candidatos por empleo después de trámites que suelen ser prolongados.
La decisión llega después de que un tribunal federal anulara el 21 de agosto una política distinta del Departamento de Estado que suspendía la emisión de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países. La jueza concluyó que esa regla general excedía la autoridad del secretario de Estado y sustituía las decisiones individuales que el Congreso asignó a los funcionarios consulares. La pausa mundial de capacitación tiene un alcance mayor, pero es temporal y operativamente diferente.
La administración del presidente Donald Trump ha ampliado las restricciones tanto a la inmigración irregular como a la legal durante su segundo mandato. AP también informó que las autoridades preparan una iniciativa separada para revocar hasta 200.000 visas de negocios y turismo de extranjeros que posteriormente solicitaron asilo. Se prevén impugnaciones judiciales, mientras especialistas en inmigración consideran que las medidas forman parte de un esfuerzo más amplio por reducir las admisiones.
Los solicitantes en el extranjero deberán esperar avisos de la embajada, el consulado o el Centro Nacional de Visas correspondiente, sin dar por hecho que una cita existente sigue vigente. Quienes solicitan la residencia permanente y ya están dentro de Estados Unidos suelen utilizar un proceso distinto de ajuste de estatus y normalmente no acuden a una entrevista de visa de inmigrante en el exterior. La prueba inmediata será si las sedes reanudan las entrevistas en el plazo previsto y con qué rapidez resuelven los casos reprogramados.
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