Los empleadores de Estados Unidos eliminaron 23.000 puestos en julio, un giro inesperado que señaló un mercado laboral más débil y llevó a los inversores a reducir sus expectativas de una subida de tasas de la Reserva Federal en septiembre. El desempleo bajó levemente al 4,1%, pero los datos oficiales publicados el viernes mostraron que el descenso obedeció a una menor participación laboral y no a una contratación más sólida.
El Departamento de Trabajo también revisó a la baja en un total de 103.000 empleos las cifras de mayo y junio. Antes del informe, los economistas esperaban un aumento cercano a 87.000 puestos, según Axios. La contracción de julio fue la primera pérdida mensual desde febrero y reforzó las señales de desaceleración del empleo, aunque los despidos siguen bajos en términos históricos.
La educación pública local perdió 50.000 puestos, mientras restaurantes y bares eliminaron 26.000 y el comercio minorista 19.000. Las actividades financieras retrocedieron en 14.000 empleos. Esas caídas fueron compensadas parcialmente por aumentos de 22.000 en salud, 22.000 en construcción y 5.000 en manufactura, de acuerdo con las cifras difundidas por Associated Press y Axios.
La tasa de desempleo descendió porque 264.000 personas abandonaron la fuerza laboral, lo que situó la participación en el 61,4%, su nivel más bajo desde febrero de 2021. Los empleadores han sumado un promedio mensual de 61.000 puestos este año, frente a 9.700 durante 2025. Los analistas señalan que el envejecimiento, una inmigración más limitada y los avances de productividad reducen tanto la oferta de trabajadores como la necesidad empresarial de contratar.
Los mercados financieros interpretaron el débil informe como una razón para que la Fed actúe con cautela. El S&P 500 cerró con un avance del 0,6% y un récord de 7.757,64 puntos, el Nasdaq ganó un 1,3% y el Dow subió un 0,3%. El rendimiento del bono del Tesoro a dos años, muy ligado a las expectativas monetarias, cayó tras el anuncio, mientras las acciones tecnológicas encabezaron el avance bursátil.
El panorama monetario sigue siendo complejo porque los mayores costos energéticos mantienen la inflación por encima de la meta de la Fed. Los inversores observarán ahora los datos de precios al consumidor de julio, previstos para la próxima semana, en busca de señales de moderación. El informe laboral puede reducir la presión para elevar las tasas en septiembre, pero la inflación probablemente determinará el siguiente paso del banco central.
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